El otoño es época de lluvias, una circunstancia que dificulta la conducción. El RACE (Real Automóvil Club de España) nos da algunos consejos para conducir bajo la lluvia y evitar accidentes importantes, además de mejorar la seguridad en carretera.

  • Para disponer de una buena visibilidad, con mal tiempo, es importante el buen estado de los limpiaparabrisas, de la óptica de los faros y la intensidad de las lámparas, comprobando el correcto funcionamiento, y controlando la altura de los faros para no "cegar" al resto de usuarios. Además, con climatología adversa, hay que llevar siempre las luces puestas, ya que una menor iluminación aumenta el cansancio al volante.
  • Para poder estar atento a cualquier imprevisto, que surja en la carretera, debemos obtener toda la información de nuestro entorno. Para ello, hay que mantener limpio el parabrisas, revisando el nivel del líquido incluyendo algún tipo de anticongelante, de esta forma podemos limpiar el barro y la suciedad que suelta el resto de vehículos con la calzada mojada.
  • Es importante reducir el vaho interior que se forma con el frío y la humedad, dirigiendo la ventilación hacia el parabrisas, conectando los sistemas antivaho o abriendo un poco la ventanilla (así se igualan las temperaturas).
  • Aumenta la distancia de seguridad, adecúa la velocidad a las circunstancias del tráfico, evita adelantar en vías de doble sentido y presta especial atención a peatones, ciclistas o motoristas, ya que la lluvia reduce la visibilidad y provoca reacciones imprevisibles en el vehículo (pérdida de adherencia, riesgo de perder el control...).
  • Es fundamental circular con unos neumáticos en perfecto estado, con una presión correcta y una profundidad del dibujo por encima de 1,6 mm. En caso de aquaplanning, sujeta firmemente el volante, no aceleres y nunca toques el freno.
  • Una mala ventilación o una temperatura elevada en el interior del vehículo empeoran la comodidad para conducir. Hay que renovar el aire, evitar la sequedad en el habitáculo y disminuir los niveles de monóxido de carbono que pueden entrar por los conductos de ventilación.
  • Durante la conducción, deberemos estar atentos a las circunstancias del tráfico, a las señales informativas y a las indicaciones de los agentes. Nunca debemos arriesgar nuestra seguridad cruzando badenes inundados o zonas anegadas, ya que desconocemos la profundidad o los posibles socavones ocultos por el agua, corriendo el riesgo de dejar nuestro vehículo atrapado en la balsa de agua.