Echar gasolina a un diésel es un error que cometen muchas personas cuando acuden a repostar combustible para su vehículo.

Un despiste lo puede tener cualquiera, pero éste trae consecuencias fatales para el funcionamiento del coche. Una vez cometido el error de echar gasolina a un diésel, no habrá más remedio que llevar el vehículo a un taller para que allí solucionen el problema.

Lo más importante, una vez cometida la equivocación, es no arrancar el coche. Si has tenido la suerte de ser consciente del error antes de poner en marcha el vehículo, sigue los siguientes pasos:

  • Llama a tu seguro para que una grúa acuda a la gasolinera en la que te encuentras.
  • Acude, junto a la grúa que transporta tu coche, al taller más cercano.
  • En el taller, lo único que tendrán que hacer es extraer la gasolina del depósito de tu coche diésel.

Pero ¿qué ocurre si, tras echar gasolina a un diésel, ponemos el coche en marcha y circulamos con él? El problema, en este caso, se agravará y la reparación supondrá un gasto mayor de dinero.

Si tras echar gasolina a un diésel, tratas de poner en circulación el coche, notarás:

  • Tirones.
  • Ruidos en el vehículo.
  • Comportamiento extraño del motor.
  • Parada del vehículo.

El motivo es que, al poner en circulación el vehículo, la gasolina de nuestro coche diésel pasa de estar presente en el depósito, a ocupar también conductos, filtros, piezas y engranajes que se verán afectados.

En el taller, deberán limpiar todo minuciosamente y cambiar las piezas afectadas. En el peor de los casos, el motor también puede verse afectado.

Es muy probable que seamos nosotros los que tengamos que correr con los gastos de la factura al echar gasolina a un diésel, ya que una negligencia nuestra no la cubrirán ni el seguro ni la garantía del vehículo, la cual sólo hace frente a gastos derivados de fallos de fabricación en el vehículo.

Pero nuestra compañía de seguros podría negociar el pago de los gastos en el caso de que el fallo lo haya cometido el trabajador de la gasolinera. En esta situación, debería ser la empresa a la que pertenece la gasolinera, la que se hiciese cargo de la factura.

Artículo patrocinado por Fénix Directo