¿Cómo ayuda el seguro al mantenimiento de tu moto?

¿Cómo ayuda el seguro al mantenimiento de tu moto? Motocicleta

Tener la moto como si fuera nueva (o lo más parecido a ese estado) es un gustazo que se dan muchos moteros. Y no, no es que no la lleven al taller porque les cobren, sino por mimar personalmente a la niña de sus ojos. Si acabas de pasar a formar parte del selecto grupo de los locos de las dos ruedas, pero no te decides a ocuparte tú mismo de tu juguete, podemos darte alguna pista. 

Eso sí, la primera es que compruebes si el seguro de tu moto incluye algún tipo de mantenimiento. A veces, algunos puntos de este pueden estar cubiertos en tu póliza, o puede que tengas algún descuento en talleres asociados que tu aseguradora te comunicará oportunamente. 

El precio del seguro puede variar, ya que puedes asegurar a terceros, a todo riesgo o alguna variación existente de estas modalidades. Si tienes dudas acerca de qué seguro contratar, lo mejor es que compares alternativas.

Dónde (no) hacer el mantenimiento de la moto

Si tienes un poco de espacio donde colocar la moto, un poco de organización, otro poquito de paciencia y ganas de aprender, puedes hacer tú mismo el mantenimiento de “tu otro yo”.

Lo del sitio para guardar y trabajar con la moto es importante porque debes saber que está prohibido arreglar o lavar motos en la calle. Cualquiera de estos hechos es sancionable bajo el epígrafe de daño al medioambiente y dependiendo de dónde estés, la multa puede oscilar entre los 30 y los 1.200 euros. Así que no te arriesgues a que cualquier vecino aburrido pueda verte por la ventana y dar la voz de alarma, aunque creas que la policía no va a pillarte. Por supuesto, si ya sabes que no puedes hacer estas labores de mantenimiento en la calle, no se te ocurra ir a hacerlas al campo, porque en zona verde, las multas pueden ser mayores, al aumentar el riesgo de que tus actos puedan contaminar tu alrededor.

Cómo organizarse

Una vez que tenemos claro que nos toca tener un garaje, cobertizo, o zona cubierta donde llevar a cabo estos trabajos, tienes que organizarte. Es importante saber cuándo toca cambiar (o limpiar, o controlar) las piezas de la moto para que no te de un susto cuando menos te lo esperas, dejándote en la cuneta o peor, pudiendo causar un accidente. 

El mantenimiento correcto consiste en hacerle a tu moto revisiones rutinarias a modo de prevención, de manera que consigas que todo funcione como debe y así se alargue la duración de algunas piezas y, sobre todo, que cuando salgas a cabalgar en tu “burra”, lo hagas con seguridad.

Qué tienes que controlar por tu cuenta

Hay una cosa que no puedes evitar si tienes una moto, y es que hay que saber qué sucede, controlar su comportamiento, saber cuándo está pasando algo que no es normal y saber cómo actuar para solucionarlo.

Te damos algunos consejos acerca de ciertas piezas que, si eres nuevo en esto, harán que te sientas más seguro.  

Ruedas: tienes que hacerles una revisión cada mes (al menos) y por supuesto, cuando vayas a hacer un viaje largo. Como en un coche, los puntos a controlar son el estado de la goma, la profundidad de las hendiduras de los dibujos y por supuesto, la presión.

Aceite: también mensualmente debes revisar el nivel de aceite. Ojo al verano, estación en que hay que estar especialmente atento ya que el calor hace que se evapore el aceite. Fíjate en las marcas de nivel mínimo y máximo y, como en el coche, debe estar entre las dos.

Cadena: aquí las palabras son primero limpiar, segundo engrasar y tercero, tensar. No olvides ninguno de los tres pasos si no quieres meterte en un problema inesperado…

Luces: comprueba todas las luces y si detectas alguna anomalía, intenta discernir si bastaría con sustituir una bombilla o si el problema es eléctrico. 

Frenos: la revisión que hagas en este punto tiene que incluir las pinzas, los pistones, las manetas, los latiguillos, la palanca, las pastillas, los discos, la bomba y el líquido de frenos. 

Refrigerante: observa bien al menos una vez al mes el color y el nivel de este líquido y, además, presta atención a su duración. Como el aceite, el nivel del líquido debe mantenerse entre un mínimo y un máximo. Esto se mide en lo que se llama vaso de expansión, que normalmente es transparente. 

Filtros: cada vez que toque cambiar el aceite, cambia el filtro (o cada dos cambios de aceite). El filtro del aire debe mantenerse limpio y sin rastro de suciedad o polvo, para evitar que se obstruya. 

Batería: mantenla siempre cargada, controlando el nivel de esta carga y su estado general. Si no coges la moto a menudo, este paso es muy, muy importante, para conseguir que siempre que quieras darte una vuelta, la moto responda y arranque a la primera. 

Últimas recomendaciones

Ten claro también cuándo toca, además de revisar lo que hemos detallado arriba, los cambios de piezas de mayor importancia, como las ruedas, las pastillas de freno, la cadena, los filtros, el aceite, las bujías… el taller de confianza que tu seguro te recomiende puede ayudarte en estas labores de mantenimiento, entre los dos tendréis la moto siempre perfecta.

Si no tienes muy claro cuándo toca hacer cada cosa, aunque todo depende muchísimo de qué moto tengas, cuánto ruedes con ella, por dónde y cómo la conduzcas, a modo de orientación podrías seguir las siguientes pautas.

  • Nivel de aceite y estado de ruedas: una vez al mes
  • Comprobar tensión de la cadena: cada 1.000 km
  • Cambio del filtro del aire: cada 30.000 km
  • Holgura en la parte más larga de la cadena: de 2 a 3 cm
  • Cambio de aceite: cada 5.000 km
  • Cambio del filtro del aceite: cada 10.000 km
  • Pastillas de frenos con espesor superior a: 1,5 mm
  • Profundidad del dibujo en los neumáticos: mayor de1,6 mm
  • Cambio amortiguador delantero y horquilla: cada 2 años. Comprueba el trasero cada 50.000 km

Con todas estas recomendaciones estamos seguros de que en poco tiempo serás un manitas estupendo que cuidará su moto como lo que es: uno de sus mayores tesoros.

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