Seguro de moto deportiva: coberturas y consejos para elegir el adecuado
Motocicleta
En este artículo podrás informarte acerca de
- ¿Hay seguros específicos para motos deportivas?
- ¿Qué coberturas son imprescindibles para una moto deportiva?
- Daños propios
- Asistencia en viaje
- Robo e incendio
- ¿Cuál es el mejor seguro para una moto deportiva?
- Factores que influyen en el precio del seguro
- ¿Cuánto cuesta el seguro de una moto deportiva?
- ¿Por qué puede ser más caro que el de una moto normal?
- ¿Cubre el seguro daños en circuito?
Las motos deportivas se disfrutan de otra manera: más potencia, más respuesta y, normalmente, un uso más exigente. Precisamente por eso es importante pararse un momento a elegir bien el seguro de moto, no se trata solo de cumplir con el mínimo obligatorio, sino de proteger una moto que suele tener un valor alto y un coste de reparación elevado.
¿Hay seguros específicos para motos deportivas?
En Seguros El Corte Inglés no ofrecemos un producto exclusivo llamado seguro de moto deportiva. Las motos deportivas se aseguran con las mismas modalidades de seguro de moto disponibles para el resto de motocicletas: seguro de moto básico, terceros ampliado y todo riesgo, bajo las marcas Moto Esencial El Corte Inglés, Moto Óptima El Corte Inglés y Moto Supra El Corte Inglés, respectivamente.
Tu moto deportiva se asegura como cualquier otra, pero con coberturas a su medida
La diferencia está en cómo se configura la póliza. En una moto deportiva se tienen en cuenta factores como la potencia, el valor del vehículo, el uso habitual (diario, fines de semana, rutas, etc.) y la experiencia del conductor, para ajustar coberturas, franquicias y prima. Así, el seguro de una moto deportiva puede contratarse en cualquiera de las tres modalidades, igual que cualquier otra moto, pero con condiciones adaptadas a sus características.
¿Qué coberturas son imprescindibles para una moto deportiva?
En una moto deportiva no basta con cumplir el mínimo obligatorio. Son vehículos potentes, con un valor elevado y costes de reparación altos, por lo que algunas coberturas pasan de ser recomendables a casi imprescindibles.
Por eso, a continuación te explicamos estas coberturas esenciales y por qué resultan especialmente importantes en una moto deportiva.
Daños propios
La cobertura de daños propios es la que protege la moto cuando el responsable del siniestro es el propio conductor o cuando no hay un tercero identificado. Es la base del seguro a todo riesgo y tiene especial sentido en una moto deportiva.
Es relevante porque las motos deportivas suelen tener un valor de mercado alto. Además, una caída a baja velocidad puede implicar daños importantes en carenados, escapes y componentes electrónicos y el coste de reparación suele ser superior al de una moto convencional.
Contar con daños propios permite que, en caso de golpe, caída o accidente, las reparaciones de la moto estén cubiertas (según lo indicado en la póliza y, en su caso, con la franquicia que se haya elegido), reduciendo el impacto económico para el titular.
Asistencia en viaje
La asistencia en viaje es clave en cualquier moto, pero especialmente en una deportiva, que a menudo se utiliza para rutas más largas, viajes de fin de semana o desplazamientos fuera de la ciudad.
Esta cobertura suele incluir, entre otros aspectos:
- Remolque o grúa desde el kilómetro 0 en caso de avería o accidente.
- Transporte o ayuda para el conductor y el acompañante.
- Servicios adicionales según la póliza (custodia de la moto, traslado hasta taller, etc.).
En la práctica, significa no quedarse tirado en carretera si la moto sufre una avería o un percance. En una deportiva, donde los recorridos pueden ser más exigentes, la asistencia en viaje deja de ser un extra y pasa a ser un elemento básico de tranquilidad.
Robo e incendio
Las garantías de robo e incendio son otro pilar fundamental para una moto deportiva. Este tipo de motos suele ser más atractivo para los ladrones y, además, cualquier daño por incendio o actos vandálicos puede suponer una pérdida económica elevada.
Esta cobertura resulta especialmente importante cuando:
- La moto duerme en la calle o en garaje comunitario.
- Se trata de un modelo muy cotizado o de alta gama.
- Se quiere proteger la inversión frente a situaciones que no dependen del conductor (robo, incendio, daños malintencionados, etc.).
Incluir robo e incendio te permite, según las condiciones de la póliza, recibir una indemnización en caso de sustracción o daños cubiertos, evitando asumir por completo el coste de reposición o reparación de una moto que, por su naturaleza deportiva, suele tener un valor considerable.
¿Cuál es el mejor seguro para una moto deportiva?
No existe un único seguro mejor para todas las motos deportivas. La elección depende del valor de la moto, de cómo se utiliza, de dónde se guarda y del nivel de riesgo que el titular está dispuesto a asumir. Aun así, para este tipo de motos tiene especial sentido contar con un seguro de moto a todo riesgo, sobre todo en los primeros años de vida del vehículo.
Como hemos comentado, en una moto deportiva el coste de reparación tras una caída o un golpe puede ser muy elevado. Por eso, la cobertura de daños propios incluida en el todo riesgo permite que buena parte de ese coste no recaiga directamente en el propietario, sino en el seguro.
El todo riesgo es la opción de seguro más sensata para proteger tu moto deportiva
Aun así, hay casos en los que otras modalidades pueden encajar. Por ejemplo, el seguro de moto a terceros ampliado puede ser una alternativa equilibrada cuando la moto ya tiene algunos años, pero sigue teniendo un valor considerable y preocupa especialmente el robo, el incendio o los daños por actos vandálicos. Protege frente a estos riesgos, aunque no cubre los daños propios por caída o accidente si el responsable es el conductor.
Por su parte, el seguro básico a terceros es adecuado en situaciones en las que el valor de la moto ya es bajo o se acepta asumir los daños propios y el riesgo de robo o incendio. Cubre lo obligatorio por ley y algunas garantías esenciales, pero deja más costes a cargo del propietario.
Factores que influyen en el precio del seguro
El precio del seguro de una moto, también si es deportiva, no es fijo. Se calcula de forma individual a partir de varios datos del vehículo, del conductor y de las coberturas que se contraten. Estos factores ayudan a la aseguradora a estimar el riesgo y, en consecuencia, la prima.
Entre los elementos que más influyen suelen estar:
- Las características de la moto (potencia, cilindrada, tipo de moto)
- El perfil del conductor (edad, experiencia, historial de siniestros)
- El uso y la zona de circulación (kilómetros al año, si duerme en garaje o en la calle…)
- La modalidad de seguro y las coberturas elegidas (terceros, terceros ampliado, todo riesgo, franquicia, etc.)
Estos mismos criterios se aplican cuando se asegura una moto deportiva: no se trata de una tarifa especial, sino de una valoración del riesgo más alta por el tipo de moto y su uso habitual.
¿Cuánto cuesta el seguro de una moto deportiva?
El seguro de una moto deportiva puede variar mucho de precio según el caso concreto, por lo que no existe una cifra estándar válida para todos los modelos. La prima final depende de cómo encajan los factores anteriores en el cálculo de la aseguradora.
Sin embargo, de forma general, las modalidades básicas a terceros suelen ser las más económicas, pensadas para cumplir con la obligación legal y unas coberturas esenciales. El terceros ampliado añade garantías como robo e incendio, con un incremento moderado de precio y el todo riesgo con daños propios es la opción más completa y, normalmente, también la de mayor coste anual.
Por eso, lo más práctico es comparar precios de seguros de moto introduciendo los datos reales de la moto y del conductor en un tarificador, y ver cómo cambia la prima entre las diferentes modalidades.
¿Por qué puede ser más caro que el de una moto normal?
El seguro de una moto deportiva suele ser más caro que el de una moto normal por una suma de factores relacionados con el riesgo y el coste potencial de los siniestros:
- Potencia y prestaciones superiores: las motos deportivas tienen más aceleración y velocidad punta. Esto incrementa la probabilidad de siniestros graves y, por tanto, la prima.
- Tipo de uso: es frecuente que se utilicen para rutas, salidas de fin de semana y conducción más dinámica, lo que supone más tiempo en carretera y más exposición al riesgo que un uso exclusivamente urbano.
- Coste de reparación: piezas como carenados, frenos, suspensiones o componentes electrónicos suelen ser más caros que en modelos básicos. Un mismo golpe puede tener un coste de reparación mucho mayor en una deportiva.
- Valor de la moto: el valor de mercado y de reposición del vehículo es más elevado, lo que aumenta el importe de las posibles indemnizaciones por siniestro total, robo o daños importantes.
En una moto deportiva, al combinarse una mayor potencia con un valor de mercado más alto y un uso a menudo más exigente, es habitual que el precio sea superior al de una moto urbana o de menor cilindrada.
¿Cubre el seguro daños en circuito?
En general, el seguro de moto (también si se trata de una moto deportiva) está pensado para la circulación por vías abiertas al tráfico y aptas para la circulación.
Por tanto, la conducción en circuito (tandas, cursos de conducción, entrenamientos o carreras) no se considera un uso normal de la póliza y, como norma general, los daños en circuito no quedan cubiertos por el seguro estándar. Es muy importante tener en cuenta qué queda excluido de tu póliza (por ejemplo, debes saber que participar en una carrera, incluso legal y en circuito, no queda cubierto por la póliza estándar, ya que existen seguros específicos para estas situaciones).
Lo más prudente para cualquier usuario de moto deportiva que quiera entrar en circuito es:
- No asumir que el seguro de moto normal cubre el circuito.
- Revisar con detalle las exclusiones de la póliza.
- Contratar, cuando proceda, un seguro específico de circuito asociado a la rodada, curso o evento deportivo.
En otras palabras, la circulación debe realizarse por vías aptas para el tráfico para que la póliza sea válida, ya que el seguro de moto estándar, incluso para motos deportivas, no está pensado para cubrir la conducción en circuito.