Alimentos germinados ¿Cuáles son sus tipos y beneficios?

Comer semillas germinadas es sanísimo para nuestro organismo. Favorece la salud alargando nuestra vida. Vida Saludable

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Últimamente se oye hablar mucho de este alimento o grupo de alimentos, y hoy queremos hablar de ellos para ahondar un poco más en lo que son y las ventajas que obtenemos al consumirlos.

¿Qué son los brotes germinados?

La riqueza de los germinados está en que se trata de alimentos vivos, lo que incrementa enormemente su valor en la nutrición, ya que sus propiedades se mantienen intactas hasta el momento de su consumo.

Su contenido en minerales, vitaminas, oligoelementos, enzimas, aminoácidos, clorofila, hace que sean alimentos muy completos que ayudan a paliar las posibles carencias del tipo de alimentación que llevamos con la vida de hoy. 

Los brotes germinados han demostrado aportar múltiples beneficios a nuestro organismo, mejorando nuestra salud

Cuando germinan, algunas semillas se convierten en un alimento de asimilación muy sencilla, al liberar todos sus nutrientes encapsulados y mejoran el valor nutricional de la propia semilla, de la planta o del fruto a la que hubiera dado lugar.

Los nutricionistas los recomiendan en las dietas que sugieren a sus pacientes por las incontables propiedades que se pueden obtener con su consumo regular. Si quieres probar, puedes citarte con alguno de los especialistas del cuadro médico de tu seguro de salud y que te ayude a iniciarte en el mundo de los germinados.

Se pueden cultivar y conservar fácilmente en casa, por lo que son muy económicos, además de tener la seguridad de consumir un producto que no ha sido adulterado ni rociado con insecticidas o fertilizantes químicos y que tenemos a nuestra disposición en cualquier época del año sabiendo que poseen unos nutrientes de gran calidad biológica porque si no, no germinaría su semilla.

El brote entero puede comerse, incluyendo las raíces y las hojas. Son sencillos de preparar y es mejor consumirlos crudos, porque la cocción destruye gran parte de su contenido nutricional. Se consumen crudos en ensaladas, salteados, en tortillas o formando parte de diversos platos cocinados, en los que se recomienda añadirlos al final para que no pierdan sus propiedades.

La semilla tiene una estructura básica compuesta por el embrión o germen y una reserva nutritiva que lo nutrirá para llegar a convertirse en la planta futura. La cáscara (tegumento) recubre todo el conjunto, protegiéndolo. 

La germinación es el conjunto de cambios que se producen en una semilla y por los que el embrión pasa de la vida latente a la vida activa, consiguiendo que nazca y comience a crecer la nueva planta. La reserva nutritiva en todos los granos y semillas consiste en proteínas, carbohidratos, vitaminas y sales minerales.

Nuestro organismo necesita estos nutrientes para su correcto mantenimiento y desarrollo, y se lo proporcionamos mediante los alimentos. Las semillas germinan, mejorando y aumentando su contenido nutricional.

Tipos de brotes germinados

Hay una gran infinidad de brotes que puedes adquirir o plantar tú mismo, para tener siempre listos y utilizarlos en tu cocina del día a día.

Brotes de soja

Los brotes de soja son unos de los más fáciles de cultivar y es muy probable que tengas resultados satisfactorios en la primera vez que lo intentes. Puede costarte un poco hasta que te familiarizas con el método a seguir para que crezcan lo más grandes y jugosos posibles.

Seleccionar las semillas de soja es fundamental porque habiendo diferentes variedades a nuestro alcance, todas no son lo mismo y las más codiciadas son las de soja mungo y soja azuki.

El aporte nutricional de cada brote depende de su variedad, pero generalmente los brotes de soja son ricos en vitamina C, B, ácido fólico, proteínas y hierro. Precisamente el ácido fólico convierte a los brotes de soja en algo recomendado para las mujeres en estado de gestación o madres que estén lactando. 

Brotes de alfalfa

Los brotes de alfalfa son un complemento perfecto para sándwiches, sobre todo porque aportan una textura crujiente. Al contrario que los brotes de soja, que se pueden añadir a sopas y caldos, no se recomienda que cocines los brotes de alfalfa.

Los brotes de alfalfa son muy ricos en nutrientes, aportando minerales muy importantes como zinc, magnesio, calcio o potasio, niacina, además de surtirnos de la tan necesaria fibra. Los brotes de alfalfa son ricos en riboflavina y vitamina C.

Los brotes de alfalfa se recomiendan para personas con problemas de osteoporosis por su contenido en calcio y para deportistas, gracias a su aporte de potasio, elemento básico para una buena salud muscular.

Brotes de lentejas

Los brotes de lentejas, que destacan por su poder nutricional, también son brotes fáciles de cultivar. Deben remojarse durante 10 horas cada día a lo largo de cuatro días y ser enjuagados en agua limpia dos o tres veces por día para conseguir unos buenos resultados.

Las lentejas en forma de brote son una fuente muy rica en proteínas; de hecho, es el brote con mayor porcentaje de proteína de todos.

También nos aportan cobre, hierro, tiamina, vitamina C y son muy ricos en manganeso y ácido fólico y se recomienda el consumo de brotes de lentejas en dietas para personas con tendencia a la anemia por su alto contenido en hierro.

Brotes de trigo

Los brotes de trigo tienen un sabor muy suave y rico y son muy fáciles de digerir.

Para obtener germinados de trigo en casa, debes dejar los granos de trigo en remojo durante la noche y luego plantarlos en un pequeño macetero con tierra, donde debes echar los granos por encima y regarlos un poco. Tapa el macetero con papel de periódico y humedécelo de vez en cuando hasta ver los primeros brotes.

Nutricionalmente son también una buena fuente de proteínas, sumando casi un 25% en su composición. Los germinados de trigo son una fuente muy destacada de potasio, hierro y calcio, aunque en menor medida.

¿Cuáles son los mejores brotes germinados? Estos son los más consumidos

Aunque todos los brotes germinados son muy beneficiosos, los más consumidos por las personas que los incluyen en su dieta habitual son los de alfalfa, berros, guisantes, garbanzos, lentejas, mostaza, girasol, rábano, trigo y la conocida soja.

Beneficios de comer brotes

Los brotes son un alimento ideal para personas que sufren problemas de digestión. Resultan adecuados para estómagos delicados y permiten al organismo que descanse y se regenere.

Los beneficios que proporcionan a nuestra salud son importantes. Consumirlos regularmente cuida nuestra flora intestinal, regenerándola, y favorece las digestiones. Desintoxican, remineralizan y reconstituyen nuestro cuerpo, estimulan el funcionamiento de los jugos del páncreas y nuestro metabolismo, aumentan las defensas y son muy poco calóricos.

Ingerirlos es especialmente beneficioso cuando llega el momento de los cambios de estación durante el año. 

Además, regulan nuestro sistema endocrino, favorecen la producción de leche durante la lactancia, pueden incrementar nuestro tono muscular si hacemos ejercicio y encima, tienen cierto efecto rejuvenecedor…

Beneficios de los brotes de brócoli

Estos son unos de los brotes más curiosos y adquirieron mucha popularidad cuando se publicó un estudio de la Universidad Johns Hopkins, donde se indicaba que la composición de los brotes de brócoli era especialmente beneficiosa a la hora de aumentar la resistencia del organismo ante los agentes causantes del cáncer.

Cultivar estos brotes también es muy fácil. Remoja tus semillas durante la noche y al día siguiente prepara un recipiente o maceta con un poco de tierra, humedécela un poco y pon las semillas encima. Cubre el macetero durante cuatro días y colócalo en un lugar a oscuras, humedeciéndolo cada día. A partir de ese momento, ya podrás exponer los brotes a la luz.

Los brotes de brócoli son una manera fantástica de proporcionar a nuestro organismo potasio, manganeso, hierro, zinc, fósforo y magnesio.

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