¿Nunca has pensado que tu cama también acumula polvo? Combatir los ácaros del colchón debería ser una tarea igual de rutinaria que la de eliminar el polvo de muebles y estanterías. Sin embargo, no lo hacemos.

Si lo piensas, sería igual de necesario, incluso más, si tenemos en cuenta que cada noche ponemos nuestro cuerpo en contacto directo con la superficie de nuestro colchón. Éste, aunque no lo creas, es el hogar de millones de ácaros que pueden poner en riesgo tu salud.

Combatir los ácaros del colchón, se convierte además en una tarea completamente necesaria en el caso de personas alérgicas al polvo. Está comprobado que, las que ponen especial cuidado en eliminar los ácaros de su lugar de descanso, mejoran considerablemente en cuanto a los síntomas alérgicos (picores, estornudos, tos, etc.).

Lee atentamente los siguientes consejos para combatir los ácaros del colchón, porque no basta con lavar las sábanas para dejar nuestra cama libre de polvo:

  • Aspira ambos lados de tu colchón con la aspiradora.
  • Una vez aspirado, limpiar el colchón con una manguera de vapor puede resultar muy efectivo. Lo que sí debes hacer tras este proceso, es dejar secar bien el colchón antes de colocarlo de nuevo en el somier. Secarlo al sol es lo más conveniente.
  • Protege tu colchón con un protector anti ácaros.
  • Ventila tu dormitorio cada día.
  • Evita colocar alfombras y cojines en el dormitorio. Son los lugares preferidos para que los ácaros se instalen.
  • Limpia cada día el polvo de los muebles y estanterías cercanos a tu cama.
  • Si convives con mascotas, evita que entren en la estancia donde sueles dormir. Los animales son portadores de ácaros debido a su pelaje.
  • Los antiguos colchones rellenos de lana, son un manjar para los ácaros. Es preferible un colchón viscoelástico y transpirable que no acumule calor y humedad.
  • Lava cada semana la ropa de cama (sábanas, mantas, fundas de almohada, cubre colchones, etc.) a más de 50°C.

Combatir los ácaros del colchón es más sencillo de lo que parece. Tan sólo tienes que ser constante en su higiene y no permitir que el polvo se acumule en tu lugar de descanso o cerca de él.