No mantener limpia la campana extractora de la cocina ha sido la principal causa de incendios en los hogares españoles en las últimas décadas. Aun así, el fuego en las sartenes y demás utensilios de cocina también encabeza el ranking de mayor peligrosidad.

La realidad es que, con descuido o sin descuido, a todos nos puede pasar. Debemos ser conscientes y no tener miedo. En cómo reaccionemos al darnos cuenta, estará la pronta solución o el desastre total. Un fuego puede propagarse en centésimas de segundos y, si entramos en pánico o nos bloqueamos, nuestro hogar puede acabar en cenizas.

Siempre y cuando nuestra seguridad no entre en juego, es decir, cuando el foco todavía sea controlable, podemos tratar de hacer lo posible por apagarlo. ¡Ojo! Volvemos a repetir, siempre y cuando estemos a salvo y con el teléfono marcando a emergencias. Si todo sale bien, siempre estaremos a tiempo de anular. ¡Eso es una muy buena forma de ganar tiempo ante un desastre!

Por otro lado, algunos consejos que os podrán servir si (esperemos no pase) alguna vez se incendia una sartén mientras cocináis son:

  • Apartarla inmediatamente del fuego.
  • Humedecer un paño de cocina bajo el grifo. Muy importante es escurrirlo bien ya que el aceite y el agua suelen tener una reacción fuerte.
  • Dejarla en el suelo o en un sitio donde el fuego no pueda propagarse.
  • Encender la campana, abrir puertas y ventanas para que el humo no afecte.
  • Si hay algo quemándose, tratar de apagarlo con abundante agua.
  • Llamar a emergencias, te aconsejarán y, si va a más vendrán a ayudarte.
  • No trates de meter la sartén bajo el grifo o verter agua directamente ya que conseguirás justo el efecto contrario. 

Como siempre os decimos, las tragedias no pasan nunca hasta que pasan. Ahí radica la importancia de tener un buen seguro de hogar, la tranquilidad y protección que nos ofrece no tiene precio.