Por desgracia muchos hogares sufren la desagradable experiencia de un robo en su domicilio. Este allanamiento resulta muy incómodo para el que lo sufre ya que no solo tiene que afrontar la perdida sino la sensación de que su casa ha sido “profanada”.

Cuando esto sucede son muchos los que se preguntan qué hacer ante un robo, si le cubre el seguro de hogar y si se tiene derecho a una indemnización.

Para entender con qué frecuencia se dan este tipo de siniestros, se puede hacer referencia a las cifras que se extraen de los robos de los últimos años. Desde el año 2016 se registra una bajada progresiva de los robos en domicilios, llegando a la cifra anual de 95.520 siniestros en el año 2019. Este último dato supone una variación con respecto al 2018 del -8,1%.

Durante el primer trimestre de 2020, se produjeron un total de 31.933 robos con fuerza en las viviendas, lo cual supone un 13,94% menos que en el mismo periodo del año anterior (37.104).

Según datos de UNESPA, el coste medio de los robos en viviendas en España ascendió en 2019 a 805 euros de media, un 46% menos respecto al año anterior en 2018, que era de unos 1.494 euros de media.

En el ranking por Comunidades donde más robos se produjeron, lo encabezan las Islas Baleares (1.252 euros), quitando así el primer puesto a Cataluña, que pasó a ocupar la tercera posición (1.126 euros).

Sin embargo, pese a la caída en los robos en domicilios y en su impacto para el bolsillo del consumidor, los robos siguen siendo una preocupación importante para muchos asegurados.

Que considera el seguro por robo

Las compañías de seguros definen como robo “la apropiación indebida mediante actos que implican fuerza o violencia en las cosas”. Por otro lado, está la figura del hurto, el cual se define como “apropiación indebida mediante actos que no implican fuerza o violencia en las cosas ni en las personas”.

Es decir que, si un ladrón entra con violencia en un domicilio, forzando la cerradura, se considera robo y la compañía tendrá que indemnizar por los daños ocasionados, pero si lo hace entrando por una ventana o puerta que hemos dejado abierta será considerado hurto.

Es importante saber distinguir entre estas dos figuras, porque el seguro no indemniza de la misma manera en casa de robo que de hurto.

Qué hacer si me roban en casa

Lo primero que debemos hacer cuando llegamos a nuestra casa y descubrimos que la puerta está abierta y con indicios de haber sido forzada, es velar por nuestra seguridad y no entrar en el domicilio ya que los ladrones pueden seguir dentro de la vivienda. Llama a la policía y espera a que tu casa vuelva a ser segura.

Procura no tocar nada antes de que llegue la policía, para no contaminar ni borrar posibles huellas. Cuando lleguen facilita todos los datos que necesiten.

Una vez ya se ha marchado la policía es el momento de hacer inventario. Haz una lista lo más completa posible de todo lo que te han robado o ha sido dañado. Si tienes facturas o documentos que acrediten los objetos robados es importante tenerlos a mano para poder gestionar el siniestro con la aseguradora. Toda esta información será de gran utilidad para complementar la denuncia y reclamar la indemnización por robo.

Tienes que acudir a la comisaria a interponer la denuncia formal en menos de 72 horas. Es conveniente reflejar en ella la compañía aseguradora con la que tienes contratado tu Seguro del Hogar y solicitar una copia de la denuncia para presentarla a la aseguradora.

Si tienes seguro de hogar con cobertura de robo debes comunicar el siniestro en un plazo máximo de 7 días. Te requerirán una lista de objetos robados, así como los documentos y facturas, y la denuncia del robo.

La aseguradora informará de cómo gestionar el siniestro y enviará un perito para comprobar los daños causados y valorar los objetos robados. Para determinar los daños se estimará el valor de los bienes asegurados en el momento inmediatamente anterior al siniestro.

La compañía aseguradora está obligada por ley a abonar en un plazo de 40 días, a partir de la recepción de la declaración del siniestro, el importe mínimo de lo que pueda deber, según las circunstancias conocidas hasta ese momento.