Vivir con tranquilidad en casa sabiendo que nuestras cuentas y gastos están controlados y justificados es una prioridad. Por eso, a nadie le gusta saber que cuando compra un producto le están dando gato por liebre.

Su hay un producto que no falta en ningún hogar hoy en día, ese es el teléfono móvil.

El precio de un teléfono móvil varía, entre otros aspectos, dependiendo de la capacidad de memoria que contenga. Cuando nos disponemos a comprar un móvil, la memoria del mismo es una de las características que más importa al consumidor.

Pero desde la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) han detectado por parte de los fabricantes de móviles una práctica que afecta de forma negativa al consumidor y que tiene que ver con la capacidad de la memoria real del teléfono móvil.

Esta Organización ha comprobado que la mayoría de las marcas venden teléfonos a un precio determinado que incluye una cierta capacidad de memoria en el aparato. Pero esa memoria no es real.

Al igual que desde la OCU advierten de cómo usar de manera eficiente el teléfono, por ejemplo sabiendo a qué números no debemos llamar nunca desde el móvil para evitar gastos desmesurados, esta vez nos indican cómo saber si el precio que pagamos por un dispositivo móvil es justo o desmesurado.

Si los fabricantes venden un producto prometiendo una capacidad del teléfono que en realidad es menor, estaremos pagando de más. El problema radica en que dichos teléfonos suelen llevar instaladas aplicaciones impuestas por la propia marca que no han sido solicitadas por el consumidor y que restan capacidad de memoria en el dispositivo móvil.

Estas aplicaciones, por lo general, no se pueden desinstalar y además se van actualizando de forma periódica. Todo ello resta capacidad de memoria. En algunos casos esta llega a ser un 70% inferior a lo que se prometía durante la venta, lo que la OCU considera una estafa.

Una vez adquirido el producto, muchos usuarios se encuentran con el problema de que al querer instalar, por ejemplo, apps para los niños o cualquier otra aplicación de la que le apetezca disponer en su teléfono, se encuentra con que este no tiene capacidad suficiente para ello.

Para tener la seguridad en casa de que realmente dispones de la memoria que te han prometido, la OCU ha puesto al servicio del consumidor un sistema a través del cual puedes comprobar la capacidad real de memoria de tu dispositivo móvil. Tan sólo debes acceder a su página e insertar los datos que se te piden.