Con la llegada de las bajas temperaturas debemos preparar nuestros hogares para afrontar el frío invierno.

Acondicionar las casas para que estas sean acogedoras y confortables es fundamental para encontrarnos cómodos en el hogar. La calefacción es uno de los elementos imprescindibles en el hogar para lograr la temperatura perfecta.

Muchas personas tienen dudas sobre cuál es el mejor sistema de calefacción. Lo cierto es que existen varias opciones para calentar los hogares. Cuál es la mejor depende de varios factores, por lo que es difícil generalizar.

Te mostramos los diferentes tipos de calefacción existentes para que en función de tu presupuesto, de los metros con los que cuenta tu hogar, de las posibilidades energéticas del mismo y del clima de la zona y tipo de aislamiento de la casa, elijas el que crees que puede adaptarse mejor a tus necesidades. Además tienes que tener en cuenta que hoy en día es posible instalar temporizadores para controlar mejor el consumo energético, incluso existen termostatos inteligentes que permiten controlar la calefacción desde el móvil, así como calderas de condensación que reducen el consumo y contaminan menos. Recuerda que a mayor comodidad lograda para no estar preocupado por el consumo de tu calefacción, mayor inversión tendrás que hacer en el sistema de calefacción que instales:

  • Calefacción eléctrica: los sistemas de calefacción eléctricos siempre son más seguros que los de gas. Su manipulación es mucho más cómoda y su eficiencia a la hora de calentar el hogar es muy óptima. La pega que encuentran muchos consumidores es su precio, el doble de caro que el del gas natural.
  • Calefacción de gas natural: resulta seguro y barato. Todos los hogares españoles ofrecen la posibilidad de instalar un sistema de calefacción de gas natural que una vez realizado, necesitará poco mantenimiento. Tan sólo las revisiones anuales pertinentes por parte de profesionales de la compañía. El gasto en una vivienda de mediano o pequeño tamaño puede rondar los 50 euros mensuales.
  • Calefacción de gas propano: en caso de no poder contar con gas natural, una opción es el gas propano. Resulta económico para el bolsillo (unos 400 euros al año), pero su suministro no es tan abundante como lo es el del gas natural y el consumidor debe estar pendiente de reponer la bombona cuando se acaba la que tiene.
  • Calefacción de gas butano: es menos segura que la calefacción de gas natural. Manipular las bombonas de butano conlleva un peligro. El gasto anual puede rondar unos 600 euros en casas de pequeño y mediano tamaño.

Con un sistema de calefacción eficaz, lograrás proteger tu hogar de las bajas temperaturas, de manera eficiente.