Porque sí, actualmente los smartphones tienen una durabilidad determinada y puede que el tuyo ya esté en las últimas.  Quizás te ha llamado la atención un avance significativo en la tecnología de los móviles o puede que necesites más almacenamiento para guardar todas tus fotos y vídeos: sea cual sea la razón, te desvelamos los motivos más frecuentes por los que solemos cambiar de terminal.

  • Sistema operativo obsoleto. Una de las principales causas que nos hacen tener que cambiar de móvil es la versión del sistema operativo que llevan incorporado. Si se queda muy antigua, puede que no te permita descargarte o seguir utilizando algunas aplicaciones.
  • Duración de la batería. Sales de casa con un 100% de batería y cuando vas a tomarte el primer café de la mañana te queda un 20%. ¿Te suena, verdad? Ve echando cuentas para comprarte un móvil nuevo…
  • Calidad de la cámara. Tu feed de Instagram necesita que las fotos sean de la mejor calidad posible, así que si la cámara de tu móvil se ha quedado antigua, valora la opción de renovarlo.
  • Memoria llena. “No hay espacio suficiente. Por favor, elimine archivos de su teléfono” ¡Cómo odiamos este mensaje! Si aparece en tu pantalla habitualmente, necesitas cambiar tu terminal, ¡verás qué diferencia!
  • Carga con lentitud. Si tu móvil te lleva a los límites de tu paciencia cuando se queda pensando y pensando, puede que te esté pidiendo a gritos que lo renueves.
  • Quieres que se te estropee. Confiesa: estás deseando que tu móvil deje de funcionar de una vez para comprarte ese tan bonito que no paras de ver en la tele. Si te lo puedes permitir, ¡date el capricho!

Desde hace unos años, el smartphone es prácticamente una extensión de nuestra mano: que si redes sociales, WhatsApp, selfies… Todo ello está a la orden del día y no es ninguna novedad que puede ocasionar adicción. Tener un buen seguro de salud puede asistirte en casos como este, pero recuerda que está en tu mano controlar el buen uso de estos dispositivos.