Cuando te compras una casa es fundamental contratar un seguro del hogar, básicamente porque te compensa. Cualquier problema que tengas en casa, aunque todo depende de las coberturas que tengas contratadas, están cubiertas.

Por lo general las coberturas fundamentales del seguro de hogar de una vivienda principal son: incendio, daños meteorológicos, daños eléctricos, daños por agua, robos y hurtos, daños estéticos en paredes, azulejos, pérdidas de bienes refrigerados, entre otras muchas cosas.

Una avería en tu casa puede ser una gran preocupación que te genere estrés ya que es capaz de trastocar tu rutina. Pero con el seguro del hogar el reparador se convertirá en tu salvador.

Según un estudio de la Unespa, sus servicios superan los 215 millones de euros de pagos a lo largo de un año o, si lo prefieres, equivalen a cerca de 10.000 empleados. El principal uso del seguro del hogar es reparar goteras.

El seguro, y las reparaciones que coordina y garantiza, moviliza asimismo empleo para 7700 albañiles, o 6500 carpinteros, 6200 pintores… La unión de los gremios llega a unos 60000 empleos.

Tres cuartas partes de las reparaciones debidas a sucesos inesperados corren por cuenta de un contrato de seguro.