La realidad, es que es mucho mejor hacer aquello que necesitamos nada más adquirir la vivienda inclusive antes de ir a vivir en ella. De esta forma, nos aseguraremos al 100% de que cuando entremos a vivir tengamos todo aquello que necesitemos y no lo dejemos para más tarde. Puede que si lo vamos dejando, nunca lo acabemos haciendo...

La calefacción o la instalación de aire acondicionado suele ser uno de los aspectos más valorados a lo largo del proceso de decisión de compra o de planificación de una nueva casa. Por ese motivo debemos tener muy claro qué tipo de calefacción nos compensa más, tanto económicamente como en el resultado final. Debemos tener en cuenta aspectos como el tipo de calor, el gasto mensual aproximado, el tipo de aparato, si el aire se contamina, si nuestra casa cumple las condiciones, la orientación de la vivienda, etc. 

Para tener todo un poco más claro, vamos a diferenciar entre los tipos de calefacción más utilizados en España. 

  • Gas butano en formato bombona. El de toda la vida. Es un modelo asequible, lo más incómodo es que el famoso butanero ha de venir a casa de vez en cuando a reponer las bombonas. 
  • Calefacción de gasóleo. Sigue siendo de las más utilizadas en España. El precio es variable y el calor es uniforme. Necesita un espacio ventilado para la caldera así como radiadores de agua.
  • Gas natural. Junto con el anterior es el más elegido por los hogares españoles por su precio más accesible y el tipo de calor.
  • Gas propano canalizado. Apto para urbanizaciones y edificios sin acceso a la red de gas natural.
  • Suelo radiante. En zonas donde hace mucho frío se consigue ahorrar entre un 10 y un 30%. Además, el calor es uniforme y duradero en toda la vivienda. 
  • Calefacción eléctrica por acumulación. No emite gases contaminantes y tampoco consume oxígeno pero es de las más caras. La factura de la luz puede descontrolarse. 
  • Radiadores o estufas independientes de luz.
  • Emisores termoeléctricos. Los de aceite de toda la vida. El calor es mucho mejor que el de los eléctricos. 
  • Bomba de calor por conductos (rejilla). También válida para el aire acondicionado. Se suele instalar en lugares donde no suele hacer mucho frío en invierno. 
  • Calefacción o estufas de materiales biodegradables como el pellet (muy de moda).
  • Paneles solares que acumulan el calor.

Estos son los principales pero seguro que nos hemos dejado alguno que consideráis muy útil, ¡déjanos abajo tu opinión! Y no olvides que, igual de importante es tener un buen seguro de hogar que un buen método de calefacción en tu hogar.