Muchos ciberataques son mundialmente reconocidos pero, la gran mayoría permanece en el anonimato mientras que mucha gente los sufre.

Desde el inicio de la era digital nos han preparado y educado para no dejar nuestros datos personales vagando por la red, así como a obviar determinadas páginas web y plataformas. Las generaciones digitales saben diferenciar este tipo de “sites peligrosos” a golpe de vista pero, de momento, la mayor parte de usuarios no pertenece a esta generación y los ciberataques son cada vez más sofisticados y profesionales. ¿Cómo saber si alguna vez has sido víctima de uno de ellos? ¿Es necesario tener un antivirus instalado en el ordenador?

Antes de nada, señalar que un ciberataque es básicamente: un acto en el que se cometen agravios, daños o perjuicios en contra de una persona o personas, entidad o entidades e institución o instituciones y que, es llevado a cabo por medio de ordenador o aparato electrónico a través de Internet, es decir, a la distancia.

Algunos de los tipos de ciberataques más habituales son:

  • Spyware: software espía cuya misión es recopilar toda la información posible de un ordenador para, posteriormente, transferir los datos a una entidad externa sin que el dueño de los mismos se percate de ello. ¿Con qué objetivo? En el caso de algunas empresas, hablamos de rescates millonarios.
  • Gusanos: réplicas de sistema, el ordenador podría enviar miles de copias de cualquier documento. ¿Alguna vez has enviado un correo miles de veces sin saberlo?
  • Troyanos: programa que da acceso remoto a tu equipo.
  • Adware: de los más comunes y conocidos. Se encarga de mostrarnos anuncios afines a nuestros intereses (aunque no es así en la mayoría de los casos) tras rastrear el uso de nuestro ordenador.
  • Malware: alteran el uso del ordenador hasta tal punto de llegar a eliminar documentos del disco duro.
  • Ransomware: dedicado al bloqueo de los “smartphones” para pedir recompensa.
  • Phishing: virus que se expande por email con el fin de que el usuario realice la acción que se le solicita como, aportar datos personales y confidenciales.

En ocasiones, es muy difícil evitar ciertos ataques, ya que los conocimientos necesarios se escapan a nuestro uso cotidiano de las tecnologías. Aun así, EDUCAR es la mejor vía para prevenir este tipo de ataques. Imagina que un día rellenas tus datos, los ciberdelincuentes los venden a una banda organizada de ladrones y acaban robando en tu casa. ¿Mejor estar bien preparado no? Calcula tu seguro de hogar aquí.