Conoce unos cuantos trucos caseros para espantar avispas y olvídate de la molesta visita de estos inoportunos insectos.

Suelen aparecer en los momentos en que uno está más relajado: barbacoas, siestas al aire libre, en la piscina, etc. La presencia de las avispas altera hasta al más impasible de los mortales. Su picadura es dolorosa y molesta, por lo que todos nos ponemos en guardia ante la presencia de las avispas.

Hay trucos caseros para espantar avispas que puedes poner en práctica y así olvidarte de su presencia durante todo el verano. Toma nota:

  • A las avispas les encanta la proteína y el azúcar. Si realizas una comida o una barbacoa en un jardín o en el campo, trata de mantener la carne, los dulces, postres y refrescos, el menor tiempo posible a la vista de las avispas. Saca los alimentos del exterior de la nevera sólo en el momento en que vayas a consumirlos. Una vez terminada la comida, retira con rapidez las sobras. No las dejes sobre la mesa, a la vista de las avispas, durante la sobremesa.
  • Distribuye platos con rodajas de pepino en lugares estratégicos de la casa y del exterior. El ácido que contiene este vegetal, repele de manera natural a las avispas.
  • Otro de los trucos caseros para espantar avispas es colocar en platos, naftalina o rodajas de limón con especias clavadas en ellas. El olor espantará a estos incómodos insectos.
  • Las avispas son respetuosas con el espacio que han ocupado otras compañeras. Por ello, si simulas un nido de avispas, colgando unas simples bolsas de papel arrugadas en los exteriores de la casa, las avispas reales no se animarán a crear su propio nido ahí, ya que creerán que ya existe uno en la zona.

Puede que estos trucos caseros para espantar avispas no estén fundamentados en principios científicos infalibles e irrefutables, pero lo cierto es que, son muchas las personas que, al probarlos, han constatado su eficacia.

Si, aun así, estos trucos caseros para espantar avispas, no evitan que sufras una picadura, un remedio casero y rápido para aliviar el dolor consiste en frotar la mitad de un diente de ajo sobre la picadura.

Protege tu hogar y el de los tuyos de cualquier contratiempo con un buen seguro.