En los últimos años, los avances científicos dentro de la industria alimenticia han logrado que se generen productos con cualidades que antes eran impensables. Los alimentos probióticos, por poner un ejemplo, ya son parte de nuestras vidas.

Pero en este artículo nos vamos a centrar en los alimentos transgénicos, que si bien han traído prometedoras expectativas con su aparición, también han generado cierta polémica. Porque muchos se preguntan: los alimentos transgénicos ¿son seguros?

Los alimentos transgénicos son productos modificados genéticamente. Gracias  a la biotecnología alimentaria y a la genética moderna se puede alterar la composición de los alimentos, de tal forma que es posible transferir genes de unas especies a otras, completamente diferentes entre ellas.

Gracias a esta técnica es posible lograr vegetales que resistan mejor el frío, alimentos que presenten más elementos nutritivos de lo normal, productos que mantengan su buen color al ser cortados, etc.

Si nos preocupa cuidar la dieta y lograr que esta sea sana y equilibrada, como lo es por ejemplo la dieta mediterránea, en principio la posibilidad de poder mejorar un alimento modificando su genética puede parecer que sólo traerá ventajas.

Sus defensores aseguran que es posible el logro de mejores y más abundantes cosechas, que se puede lograr abastecer de más alimento a parte de la población que sufre problemas alimenticios, además de que los alimentos transgénicos no necesitan de pesticidas como sí los requieren los alimentos cultivados de manera tradicional.

Pero al tratarse de una técnica que avanza a pasos agigantados, muchos detractores de los alimentos transgénicos aseguran que aún no es posible saber las futuras consecuencias para la salud de su consumo o para el medio ambiente.

La Universidad Estatal de Carolina del Norte ha querido disipar de una vez por todas las dudas de si los alimentos transgénicos son seguros o no. Para ello ha llevado a cabo una investigación que ha analizado todas las publicaciones que a lo largo de una treintena de años se han elaborado en torno a este tipo de alimentos y a la técnica para lograr su creación.

La conclusión a la que han llegado es que los alimentos transgénicos son completamente seguros para nuestra salud y para el medio ambiente.

La investigación sostiene que no hay ningún tipo de prueba que pueda asegurar lo contrario y que el efecto que provoca en la salud tras su consumo es el mismo que el de un alimento tradicional.