No hay spa que se precie que no cuente entre sus servicios con una sauna en la que sus clientes puedan relajarse, sudar y eliminar toxinas.

Esto es debido a que los baños de vapor, pueden llegar a ser muy saludables, siempre que se guarden una serie de precauciones. Por ejemplo, para tomarlos de forma correcta, es recomendable no exceder el tiempo recomendado de 15 minutos, ya que una estancia demasiado prolongada en una sauna puede favorecer la pérdida de minerales y agua en el organismo, algo que nos podría deshidratar.

Sin embargo, los beneficios de la sauna o baño de vapor para tu salud son tantos que te resultará difícil renunciar a tus 15 minutos de gloria en tu próxima visita al spa.

  • Ayuda a mejorar la circulación de la sangre: Las altas temperaturas alcanzadas dentro de una sauna, provocan, entre otras cosas, que los vasos capilares se dilaten. De esta forma, la sangre puede circular con mayor facilidad. Es por eso que una visita a la sauna mejora la circulación sanguínea.
  • Elimina el estrés: El calor de los baños de vapor provoca que nos relajemos. Entrar en una sauna, cerrar los ojos, respirar despacio y relajar nuestro cuerpo y nuestra mente dentro de ella es una de las mejores terapias para combatir el estrés. Además, el placer que produce una sauna hace que generemos endorfinas, las conocidas como “hormonas de la felicidad”.
  • Elimina impurezas: Las altas temperaturas a las que nos exponemos cuando nos aventuramos a disfrutar de una sauna propician que se abran los poros de nuestra piel y que sudemos. Los poros dilatados y el sudor permiten que nuestro organismo elimine suciedad e impurezas. La piel se limpia, aunque una vez terminado el baño de vapor, tras una ducha, debes aplicar los productos o tratamientos necesarios para que los poros vuelvan a cerrarse de nuevo y prevenir así la aparición de posibles infecciones en la piel.
  • Alivia las contracciones musculares: El calor, unido a la relajación corporal y muscular que provoca la sauna, hace que los músculos se destensen. Por ello, al relajarnos en la sauna, aliviamos posibles molestias o dolores que puedan existir debido a alguna contractura.
  • Si acudimos a una sauna en la que el vapor generado esté impregnado con esencia de eucalipto, su inhalación mientras tomamos ese baño de calor resultará muy beneficiosa para despejar los bronquios y las vías respiratorias en general, algo que puede asegurarnos pasar un invierno saludable, libre de resfriados.

A pesar de todos los beneficios de la sauna o baño de vapor para tu salud, cuando te dispongas a disfrutar de ese momento, debes tener cuidado para no sufrir un golpe de calor. Las temperaturas alcanzadas en una sauna, pueden llegar a ser muy extremas para el organismo, por lo que permanecer más tiempo del recomendado puede provocar desmayos, deshidratación y aumento de la presión arterial. Ten precaución.

¿Ya has elegido dónde vas a disfrutar de tu próximo baño de vapor?