La contaminación, estar demasiado tiempo sentado, tener depresión y no tratarse o sufrir sofocos en edad temprana si eres mujer, son factores negativos para el corazón, según estudios presentados en la Sesión Científica del Colegio Americano de Cardiología que se celebra en la ciudad de San Diego (EE.UU.). De ahí que la mejor forma que tenemos para cuidar tu corazón es cambiar de hábitos: hacer más ejercicio, respirar más aire puro, evitar el estrés…

Una indagación sobre los escáneres cardíacos y registros de actividad física de más de 2.000 adultos ha mostrado que cada hora de tiempo sedentario por día está asociada con un aumento de un 14% de la calcificación de las arterias coronarias. “Reducir la cantidad de lo que permaneces sentado cada día puede representar una novedosa estrategia, sumada al ejercicio, para ayudar a reducir tu riesgo cardiovascular”, explicó Jacquelyn Kulinski, profesora de Medicina Cardiovascular de la Facultad de Wisconsin y autora principal del estudio.

Los investigadores del Instituto del Corazón de Intermountain Medical Center, de Salt Lake City, han analizado los registros de salud y las tasas de muerte, enfermedad de la arteria coronaria y accidente cerebrovascular de más de 26.000 pacientes.

Los resultados mostraron que los que tenían depresión moderada a severa que tomaron antidepresivos tuvieron un riesgo menor de accidentes cardiovasculares que los pacientes que no los usaron. “Este estudio se suma a la prueba de que, cuando se utilizan correctamente, los antidepresivos pueden mejorar los resultados cardiovasculares”, dijo Heidi May, epidemióloga del Instituto y autora principal de este informe.

La contaminación es otro de los grandes enemigos de nuestro corazón. El investigador Jonathan Newman, cardiólogo de la NYU Langone Medical Center, ha constatado que la polución incrementa el riesgo de ictus: quienes habitan en zonas más contaminadas tienen más posibilidades de estenosis de la arteria carótida, un estrechamiento de la vía que suministra sangre al cerebro.

En las zonas donde la contaminación era superior, las personas presentaban un 24% de riesgo mayor de estenosis de la arteria carótida, una patología que causa más de la mitad de los accidentes cerebrovasculares que se producen en los Estados Unidos cada año.

Otros estudios, presentados en este congreso, han revelado que las mujeres que experimentan sofocos antes en la vida tienen peor función endotelial -encargada de mantener el tono vascular dilatado para conservar la presión arterial en valores normales-, que las que los sufren más tarde o no llegan a padecerlos. La disfunción endotelial se considera en la actualidad una de las primeras manifestaciones de la enfermedad vascular y de la arteriosclerosis.