Las frutas y las verduras son claves para una alimentación sana y equilibrada. Pero su precio no siempre es apto para todos los bolsillos. Puesto que su consumo es prioritario, desde el Centro de Promoción de la Nutrición del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos han decidido lanzar una serie de consejos para que cumplamos con las necesidades nutricionales de frutas y vegetales, sin quebrar nuestro presupuesto para alimentación. Veamos estos consejos para comer sano y barato:

1. Comprar productos de la estación. Utilizar los vegetales y frutas frescas de la estación es una forma sencilla de ahorrar. Estas materias primas son más fáciles de conseguir, tienen más sabor y suelen ser menos caras.

2. Buscar las mejores ofertas. Para ello hay que revisar los periódicos locales, las tiendas en Internet y las ofertas de los supermercados. En ocasiones, las grandes superficies ofrecen precios más baratos en determinados productos.

3. Otro de los consejos para comer sano y barato es ajustarse a la lista de la compra. Planificar las comidas con tiempo y hacer una lista de la compra ayudará en gran medida. Hay que evitar comprar cuando se está hambriento, mejor esperar a después de las comidas y sortear así la tentación de aperitivos y tentempiés. Así, será posible reservar más del presupuesto para comida para vegetales y frutas.

4. Probar con los envasados y congelados. Resulta útil comparar el precio y el número de raciones en las distintas formas de los mismos vegetales o frutas: frescos, envasados y congelados. En el caso de los envasados, es mejor elegir fruta envasada en zumo 100% y lo vegetales en los que en la etiqueta señalen "bajo en sodio" o "sin sal añadida".

5. Comprar pequeñas cantidades de forma frecuente. Algunos vegetales y frutos frescos no se conservan mucho tiempo. Comprar en pequeñas cantidades de forma más frecuente asegura que consumimos los alimentos sin tener que tirarlos porque se pasan.

6. Comprar más cantidad de productos en oferta. En el caso de las frutas o vegetales que utilicemos a menudo, una bolsa de tamaño grande es la mejor opción. En el caso de las frutas o vegetales envasadas o congelados se pueden comprar en grandes cantidades cuando están de oferta ya que duran mucho más.

7. Marca blanca es igual a ahorro. Cuando sea posible hay que optar por la marca blanca. Se puede conseguir un producto igual o similar por un precio más barato. Si el supermercado tiene una tarjeta de cliente, usarla puede proporcionar más descuentos

8. Simplificar. Los alimentos precortados, prelavados, listos para consumir y procesados pueden ser cómodos pero a menudo cuestan mucho más que comprar los ingredientes en su forma básica. En el caso de las frutas y las verduras, sucede lo mismo, ya sean ensaladas o fruta preparada.

9. Plantar un huerto. Es posible comenzar a plantar un huerto, ya sea en el jardín o en una maceta en el balcón, para conseguir aditivos frescos, baratos y con sabor para las comidas. Las hierbas aromáticas, los pepinos, los pimientos o los tomates son buenas opciones para los principiantes.

10. Planificar y cocinar con sabiduría. Preparar y congelar sopas de vegetales, guisos u otros alimentos por anticipado resulta muy útil para ajustar los gastos al ahorrarnos tiempo y dinero. Los vegetales sobrantes pueden añadirse a los estofados o combinarse para hacer una sopa o un puré. La fruta madura es estupenda para preparar batidos o postres caseros.

Sigue estos consejos para comer sano y barato y tu salud y la de tu bolsillo lo agradecerán.