La salud laboral depende de muchos factores, entre ellos, de unas condiciones ambientales correctas que nos permitan trabajar cómodos. El calor en el trabajo en verano puede afectar de forma negativa, perjudicando tu rendimiento y tu bienestar.

Las altas temperaturas pueden distraer nuestra mente y evitar que nos concentremos en nuestras tareas. Síntomas como cansancio, fatiga, irritabilidad o malestar pueden aparecer si sentimos demasiado calor en el trabajo.

Para lograr un ambiente saludable y combatir el calor en el trabajo, hay varias medidas que puedes tomar y que lograrán que tu salud laboral y tu rendimiento en verano, mejoren:

  • Mantente hidratado: beber agua es recomendable siempre, sea cual sea la estación del año en la que te encuentres. Pero en verano, la necesidad de hidratar nuestro organismo es mayor. En el trabajo, ten siempre a mano una botella de agua. No esperes a tener sed para beber. Mantén tu cuerpo hidratado constantemente para combatir el calor en verano.
  • Regula el aire acondicionado: para trabajar en un ambiente saludable, es necesario conseguir una temperatura ambiental correcta. Tan perjudicial para tu salud y tu rendimiento puede ser el excesivo calor, como un ambiente demasiado frío. Muchas personas cometen el error de accionar el aire acondicionado al máximo, refrigerando el ambiente más de lo debido. Si la temperatura baja demasiado en tu trabajo, los cambios de temperatura y el contraste de la misma entre el interior y el exterior de tu centro laboral pueden hacer que te resfríes. Mantén una temperatura ambiental en torno a los 22°C o 23°C. Evita, además, que el chorro de aire acondicionado incida directamente sobre ti.
  • Usa ropa cómoda: Una forma de evitar que el calor te afecte en el trabajo, es vistiendo con ropa cómoda y ligera. En verano usa una vestimenta compuesta por tejidos suaves y ligeros que te permitan comodidad de movimiento y que no provoquen calor.
  • Cuida tu alimentación: cuida tu salud seleccionado alimentos que proporcionen todas las vitaminas, minerales y nutrientes necesarios. En verano procura incluir alimentos frescos con los que te sientas hidratado y bien alimentado. Las ensaladas variadas, la fruta y el agua son una buena elección para tu menú diario en verano.
  • Mide tus jornadas y no fuerces: si notas que el calor comienza a apretar en tu trabajo y sientes malestar o irritabilidad, no fuerces. Para un momento, descansa, bebe agua y después retoma tus tareas. De esta forma evitarás distracciones y será una forma de combatir el estrés laboral.