Evitar el insomnio y dormir tranquilos durante las horas de sueño son los duros retos con los que se enfrentan cada día miles de personas que sufren este molesto problema de salud.

El insomnio no permite descansar bien a la persona que lo sufre. Al no poder dormir, el día se convierte en un duro camino que hay que atravesar sin fuerzas y con un estado de ánimo pésimo. Y es que el insomnio es perjudicial para nuestro cuerpo y para nuestra mente.

Evitar el insomnio no es fácil, y aunque existen tratamientos y medicamentos para combatirlo, también hay una serie de pautas o rutinas que debes intentar seguir para lograr, poco a poco, dormir más y mejor.

El insomnio puede estar provocado por diferentes causas: una mala alimentación, una depresión, estrés, etc. Modificar nuestras rutinas diarias puede suponer un cambio en nuestra calidad de vida, ya que, si podemos lograr que desaparezca el insomnio, habremos logrado proteger nuestra salud de sus nefastas consecuencias.

Toma nota de los siguientes consejos para evitar el insomnio:

  • Practica ejercicio: el ejercicio relaja la mente y logra que, al final del día, hayamos liberado la suficiente energía como para que nuestro cuerpo demande descanso. Además, la liberación de endorfinas durante su práctica hará que estemos más tranquilos y satisfechos con nosotros mismos. Realizar ejercicio puede hacer, por lo tanto, que concilies mejor el sueño.
  • Antes de dormir, evita realizar comidas pesadas o muy copiosas. Evita la cafeína, la teína o cualquier sustancia excitante que pueda dificultar la conciliación del sueño. Cena ligero y toma una relajante infusión de valeriana antes de dormir.
  • Trata de calmar y relajar tu mente. Si al acostarte no haces más que pensar que el insomnio no te va a dejar dormir, lo más seguro es que así sea. Trata de no pensar en ello. Cuando cierres los ojos respira hondo y relaja tu cuerpo poco a poco, sin prisa. Durante el proceso, intenta mantener tu mente en blanco y alejada de los problemas que te esperan durante las horas de vigilia.
  • Trata de mantener un horario de sueño rutinario. Levantarte todos los días a la misma hora habituará a tu cuerpo y a tu mente a conciliar el sueño más fácilmente.
  • La estancia en la que te dispongas a dormir debe ser silenciosa, tranquila, acogedora y cómoda. Evita tener aparatos eléctricos encendidos cerca de ti mientras intentas dormir (televisión, ordenador, etc.). Crea un ambiente relajante midiendo la luz y la temperatura de la sala.
  • La cama es para dormir: Ver la tele, leer o repasar el móvil desde la cama conseguirán que tu organismo asocie esas actividades con la cama. Si no puedes dormir en un rato, sal de la cama y disponte a hacer alguna actividad relajante en algún otro lugar cómodo de la casa. Si tienes problemas de insomnio, tu organismo sólo debe asociar la cama al sueño. De esta forma, cada día te irá siendo más fácil conciliar el sueño según te acuestes.
  • Un último consejo que puedes seguir para evitar el insomnio es realizar actividades relajantes antes de meterte en la cama: un baño caliente, unos minutos de meditación, una lectura relajada con música calmada de fondo… todo ello puede proteger tu salud del molesto insomnio y sus consecuencias.