Cuando comienzan las altas temperaturas, en el entorno laboral comienzan también las guerras en torno al aire acondicionado.

Un entorno laboral saludable depende, entre otros muchos factores, de una temperatura ambiental óptima con la que nos sintamos cómodos. Y ahí comienzan las peleas, porque para lo que a algunos es una temperatura ideal, para otros puede significar tener que estar sintiendo una sensación térmica demasiado baja o demasiado elevada, según el caso.

Cómo evitar que la temperatura de la oficina en verano genere conflicto depende del sentido común colectivo, de tomar conciencia por el bienestar del otro y no sólo por el de uno mismo, y del consenso colectivo.

Trabajar con excesivo frío o sintiendo mucho calor, es poco saludable. Estar incómodos en la oficina puede generar baja productividad, falta de concentración, irritabilidad y estrés. Además, los cambios bruscos de temperatura, son el caldo de cultivo de enfermedades como resfriados o catarros. Para proteger tu salud de este tipo de problemas, trata de consensuar con tus compañeros un acuerdo verbal en el que todos podáis estar, en la medida de lo posible, cómodos con la temperatura ambiente seleccionada.

Para evitar que la temperatura de la oficina en verano genere conflictos, lo primero que hay que hacer es un ejercicio de autoconcienciación:

  • Debes tener claro que la solución que se decida no va a ser la que todos deseen. El consenso no va a favorecer los gustos de todos por igual.
  • Todos los miembros de la oficina deberán ceder en algún punto por el bien de otros compañeros.
  • La temperatura óptima en un ambiente de oficina en verano está en torno a los 26°C, según indican todos los expertos.
  • Antes de instalar un aparato de aire acondicionado, hay que realizar un estudio previo de su situación y de las condiciones ambientales del lugar. Debido a los focos de calor existentes en el lugar, los aparatos electrónicos allí ubicados o el número de personas que trabajen, regular la temperatura media a 26°C puede no resultar efectivo.
  • La guerra entre los más calurosos y los más frioleros se generará igualmente, aunque la temperatura regulada en el aire acondicionado sea la recomendada.
  • Lo mejor es llegar a acuerdos. Los miembros del equipo de un entorno laboral pueden turnar días. Unos se subirá más la temperatura y otros menos. Ir más o menos abrigados según la temperatura que toque ese día puede ser una solución momentánea.
  • Siempre hay que evitar los cambios bruscos de temperatura para proteger la salud de la aparición de posibles enfermedades.