Ante una situación de emergencia no siempre somos capaces de saber cómo tenemos que actuar y sobre todo de la mejor manera. Es importante saber que hacer y en ocasiones es necesario tener que reanimar a la persona que está sufriendo una emergencia por medio de un masaje cardíaco, o una reanimación cardiopulmonar (RCP).

Es importante saber primeros auxilios para todo tipo de situaciones. En caso de encontrarnos ante una parada respiratoria o atragantamiento, los primeros minutos son cruciales, y es importante actuar con rapidez y no quedarse anulado. Saber realizar una correcta Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y la maniobra de Heimlich para desbloquear las vías respiratorias puede salvar muchas vidas.

De hecho, por cada minuto que una persona se encuentra en situación de parada cardiorrespiratoria sin maniobras de resucitación, las posibilidades de supervivencia se reducen un 10%. Una RCP bien efectuada reduce considerablemente las secuelas neurológicas que podría un tener un ser humano en una parada cardiorrespiratoria.

Actualmente, son muchas las administraciones y asociaciones que están impulsando la importancia del aprendizaje del RCP, y en muchos lugares públicos están implantando desfibriladores automáticos con el objetivo de salvar vidas.

Si te encuentras a una persona en situación de parada cardio respiratoria y no sabes que hacer lo primero, será siempre avisar a los servicios de emergencia. Ellos te dirán cómo actuar en cada momento en incluso te irán guiando para poder practicar una maniobra de reanimación.

Pasos para una RCP

Lo primero que tienes que hacer es asegurarte de que la persona está inconsciente. Tumbada la persona en el suelo, le golpeas en los hombros ligeramente e intentas despertarle.

Si no responde, debe realizarse la maniobra frente-mentón para abrir las vías respiratorias. Para ello primero, se coloca a la víctima bocarriba y se apoya una mano sobre la frente para mantener la cabeza hacia atrás para extender el cuello. A la vez, con la otra mano, se levanta el mentón y se abre la boca con la punta de los dedos.

Posteriormente, manteniendo la anterior maniobra, aproxima tu oreja a la boca de la víctima para comprobar si respira. Si no lo hace o lo hace de forma anormal, se debe pedir ayuda a través del 112 y comenzar el masaje cardíaco. Si respira correctamente, debe ponerse a la persona afectada en posición lateral de recuperación.

Si no respira, coloca a la víctima acostada de espaldas sobre una superficie dura para realizar el procedimiento en la posición exacta, visualiza una línea horizontal imaginaria entre los pezones y una línea vertical desde el mentón hasta el ombligo. La intersección de estas dos líneas será el punto exacto que debe ser masajeado.

Después debe colocarse el talón de las manos (la parte de la palma de la mano más cercana a la muñeca) en el centro del pecho, en la mitad inferior del esternón, y entrelazarlas.

A continuación, nos colocamos de rodillas, con los brazos rígidos y con los hombros paralelos a la víctima.

Gracias a esta postura el auxiliador aprovecha el peso de su cuerpo para deprimir el pecho de la víctima entre 5 y 6 cm. El pecho debe comprimirse y descomprimirse por lo menos 100 veces por minuto, realizando secuencias de 30 compresiones y dos ventilaciones. Y si es posible, varios reanimadores deberían turnarse cada dos minutos.

Para las ventilaciones del masaje cardíaco se realiza el boca a boca. Por medio de la maniobra frente-mentón, antes explicada, en esa posición, el reanimador debe rodear con los labios la boca de la víctima, cerrar la nariz e insuflar aire.

La reanimación debe continuarse o bien hasta que llegue un profesional sanitario o hasta la recuperación de la víctima.

Si hay un desfibrilador

Actualmente podemos encontrar que muchos edificios, tanto públicos como privados, están equipados con un Desfibrilador Externo Automático (DEA). Este viene identificado con una señal universal cuadrada de color verde, que en su interior alberga un corazón blanco con un rayo y una cruz sanitaria.

Si se da el caso en que encontramos uno cerca de la víctima, debe encenderse y colocar los parches en el pecho del paciente. Estos aparatos incluyen un dibujo claro de dónde deben situarse, y sólo tendremos que seguir las indicaciones que la máquina ofrece por mensajes de voz.

Mientras, se debe continuar realizando el masaje cardiaco. Solo habrá dos momentos en los que el DEA indicará que no se toque al paciente: mientras analiza si la víctima ha recuperado el ritmo cardíaco y si avisa de una descarga.

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