Cuidar de la salud de nuestra piel es una asignatura obligada a la que debemos atender de manera especial en época estival.

Saber cómo protegernos del sol en verano es fundamental para evitar problemas dermatológicos y para prevenir la aparición de enfermedades graves como la del de melanoma.

Son muchos los beneficios para la salud que conlleva el tomar el sol, pero hay que hacerlo con precaución y sin excesos. Si bien, los rayos del sol benefician la creación de vitamina D y equilibran nuestro sistema nervioso, la moda de querer lucir morenos a toda costa hace que cometamos auténticas barbaridades que van en contra de la salud de nuestra piel.

Aprende cómo protegerte del sol en verano y evita problemas de salud innecesarios:

  • Crema protectora: las cremas con un alto factor de protección solar son imprescindibles en verano. Aplícalas sobre tu cuerpo siempre que vayas a estar al aire libre, no importa en qué momento del día ni dónde. Muchas personas cometen el error de dejar de aplicar la crema protectora cuando se ven muy morenas. Por mucho color que tu piel haya cogido debido a la exposición del sol, no dejes de aplicarla.
  • Evita tomar sol en las horas centrales del día: entre las 12:00 h y las 17:00h, los rayos del sol inciden con más fuerza. Evita exponerte al sol directo en estos momentos cruciales del día.
  • Toma el sol de manera gradual: la primera vez que te expongas al sol, hazlo poco tiempo. Un cuarto de hora será suficiente. Puedes ir aumentando los minutos en ocasiones posteriores. Evita exponerte durante demasiadas horas seguidas y de golpe, sobre todo las primeras veces.
  • Si te quemas: el cuidado de la salud de la piel quemada pasa por aplicar cremas hidratantes y compresas de agua fría. Aplicar aloe vera sobre la piel puede calmar bastante la molestia ocasionada debido a sus propiedades antiinflamatorias y regeneradoras. No explotes las ampollas en caso de que las haya y evita la exposición al sol.
  • Gorros y gafas: en verano no olvides estos complementos que protegerán tus ojos del sol y evitarán que el calor incida directamente sobre tu cabeza, con el consecuente peligro de insolación.

En verano aumenta el tiempo de luz y de horas a las que estamos expuestos al sol. Protegerte del astro rey en verano es un deber si te preocupa el cuidado de tu salud. No te descuides y pon especial atención a la piel de los más pequeños de la casa.