Si a ti también te ha pasado factura el confinamiento, en cuanto al peso se refiere, y has llegado al verano con unos kilos de más, con el método sakuma lograrás ponerte en forma dedicando un rato cada día, y mejorarás tu salud.

El método Sakuma, es un tipo de entrenamiento ideado por Kenichi Sakuma, entrenador personal y creador del método, según el cual es posible adelgazar y tonificar las zonas rebeldes con una tabla de ejercicios de tan solo 4 minutos al día. La clave está en saber activar una serie de músculos que tenemos olvidados en nuestro día a día.

En sus libros, Sakuma ilustra su método y ya se han convertido en un éxito de ventas a nivel internacional. Incluso se le compara con el fenómeno provocado a nivel mundial con su compatriota Marie Kondo.

Si por algo ha logrado conquistar el planeta el método sakuma, es gracias a sus tablas de ejercicios, que son muy sencillas de hacer y son aptas para todas las edades. Estos ejercicios se basan en activar la musculatura que menos utilizamos y que según abduce el creador del método son las zonas donde más grasa se suele acumular.

En su último libro “El método Sakuma Full body” explica que “Los ejercicios –que se hacen en sus tablas- corrigen los hábitos de los músculos implicados. Al restablecer la actividad muscular, tonificarás las zonas que nos preocupan en nuestro día a día. Cuando los músculos aprenden movimientos dinámicos, su forma se corrige y la grasa ectópica se consume”.

Las claves del método Sakuma

El método divide los ejercicios en cuatro categorías que hay que realizar en orden, para que conseguir que los músculos se activen:

  1. Primero hay que es estirar bien la musculatura para distender los músculos contraídos y rígidos. Según Sakuma cuando están contraídos su volumen aumenta, y cuando los estiramos, se reduce el grosor.
  2. El siguiente paso es realizar movimientos amplios con los músculos que se han estirado para activarlos y estimularlos.
  3. El tercer paso es fortalecer estos músculos. Cuando los tonificamos estamos contribuyendo a ganar flexibilidad y a corregir malos hábitos posturales.
  4. Por último, es importante fijar lo que has trabajado con ejercicios de memoria muscular.

Lo bueno de todo es que cada uno de los ejercicios dura un minuto, por lo que solo 4 minutos serán suficientes para que puedas trabajar las zonas en las que se suele acumular más grasa localizada: cintura, abdomen, muslos, gemelos, brazos, glúteos, espalda y torso.

Según Sakuma, es posible llegar a reducir una talla rápidamente, aunque si nos limitamos al segundo bloque de ejercicios, que tiene un efecto rápido los efectos serán temporales.

Si quieres saber cómo son algunos de estos ejercicios para reducir rápido de talla y volumen te los contamos:

Reduce el contorno de la cintura

Para hacer este ejercicio debes colocarte tumbada en el suelo y llevar las manos debajo de la cabeza y flexionar las piernas. Curva ligeramente la cintura, separando las lumbares del suelo, dejando un espacio suficiente en el que quepa la palma de la mano, y mantén esta posición 20 segundos.

Mete el abdomen hacia dentro y lleva tu ombligo hacia la espalda y mantenlo apretado mientras respiras. Suelta el aire durante los primeros 10 segundos, inhala y exhala otros 10 segundos. Coge aire de nuevo y repite tres veces. (Este ejercicio es muy parecido a los abdominales hipopresivos)

Logra un vientre más plano

Túmbate boca abajo y coloca la barbilla sobre las manos mirando hacia delante. Separa las piernas hasta la anchura de las caderas. Mantenlas estiradas y toca el suelo con las puntas de los pies flexionadas.

Después dobla una rodilla, de modo que formes un ángulo de 90 º entre el pie y el muslo, y luego llévala hacia atrás poco a poco, desde la cadera, hasta tocar el suelo. Mantén la posición 6 segundos y vuelve a la posición inicial. Repite el ejercicio 5 veces. Mantén el abdomen apretado mientas haces el ejercicio.

Moldea los muslos

Para hacer este ejercicio, colócate de rodillas, separa las piernas a la anchura de las caderas y flexiona las puntas de los pies. Mantén la espalda bien estirada y da un paso grande hacia delante con el pie izquierdo. Después agarra el pie derecho con la mano derecha y deja que el peso del cuerpo caiga sobre el muslo de la pierna izquierda, dejando el tronco apoyado sobre la pierna. Coloca tu mano izquierda cerca del pie y mantén la posición 10 segundos. Repite esta postura 3 veces y haz la serie con la otra pierna.

Afina tus brazos

Ponte de pie y agarra el extremo de una toalla con una mano. Mantén la espalda recta, levanta la toalla por detrás de la cabeza y dobla el codo. Coge el otro extremo de la toalla con la otra mano y estira el brazo que está arriba. Tira de la toalla hacia abajo, doblando de nuevo el codo del brazo que tienes estirado por encima de la cabeza, y mantén la postura 10 segundos. Repite 3 veces y luego hazlo con el otro brazo.

Glúteos más tonificados

Para poder hacer este ejercicio necesitas una silla o un taburete, y colócate delante. Enderézate, sujeta con las manos tus codos y sube los brazos a la altura de los hombros. Levanta una pierna y colócala sobre la silla. Lleva la rodilla del pie que tienes en la silla hacia el suelo. La pierna que tienes apoyada en el suelo debe quedar doblada 90º. Mantén la postura 3 segundos, repite 10 veces y haz lo mismo con la otra pierna

Mejora la postura y el tono de tu espalda

Pon contra una pared, estira los brazos y coloca las manos apoyadas en ella. Las piernas tienen que estar separadas a la anchura de las caderas. Sin quitar las manos de la pared, baja el torso hasta que la espalda empiece a curvarse ligeramente hacia abajo. Mira hacia el suelo y aguanta en esa postura 6 segundos. Repite el ejercicio 10 veces.