La Organización Mundial de la Salud recomienda realizar al menos 3 veces por semana una actividad física moderada, para así evitar el conocido sedentarismo.

Pero, la práctica exagerada de ejercicio físico puede ocasionar problemas tanto físicos, provocando lesiones en articulaciones, ligamentos y músculos, como mentales ocasionando obsesiones y psicopatías impidiéndonos realizar una vida saludable.

Son concretamente ocho las consecuencias negativas de practicar ejercicio en exceso:

- Vigorexia. Es un tipo de trastorno dismórfico corporal en el que la persona se ve menos musculada de lo que realmente está. Esto le provoca una terrible obsesión por conseguir el cuerpo imposible.

- Rabdomiólisis. Curiosamente, esta alteración que se produce en las células musculares, puede ocasionarse o bien por hacer mucho ejercicio físico o bien por ser una enfermedad hereditaria.

- Lesiones. Ya sean de tipo muscular o articular, ocurren sin que el exceso de ejercicio esté presente. Aunque eres más propenso a sufrirlo si entrenamos de forma excesiva y no descansamos lo suficiente.

- Envejecimiento. Una práctica normal nos ayuda a sentirnos más jóvenes y activos, mientras que una práctica excesiva conlleva una aceleración en el desgate de las articulaciones.

- Problemas cardíacos. Un exceso puede causar un incremento de los problemas circulatorios y cardíacos.

- Descenso del sistema inmune. Al no descansar lo suficiente, el organismo se pone “malo”. Está cansado, débil, y es más propenso a ponerse enfermo realmente.

- Runnorexia. La práctica de running de manera desorbitada puede provocar consecuencias negativas al organismo. Normalmente esta obsesión les ocurre a aquellas personas que tienen problemas de autoestima y buscan llenar ese vacío con ejercicio.