Los principales estimuladores naturales del lenguaje en los bebés son, sin duda, los padres ya que son las personas con las que más familiarizados están y, además, son con las que pasan la mayor parte de su tiempo seguido de hermanos y demás familiares.

Por tanto, los padres serán las personas que mayor responsabilidad adquieran a la hora de vigilar y estimular el desarrollo del lenguaje, pero, ¿cómo deben hacerlo? ¿Cuándo?

Algunas técnicas que se pueden llevar a cabo, poco a poco sin llegar a estresar al bebé, son:

  • Ejercicios para entrenar la fonación como, por ejemplo: silbar, hacer gárgaras, mandar besitos, masticar, soplar y demás movimientos con la boca y el esófago. ¡Mucho cuidado! Siempre debemos estar muy atent@s y no forzar las situaciones, estamos ante personitas menores de dos años.
  • Apela a que repitan pequeñas palabras sencillas, plantéalo como un juego lleno de motivación. ¡Se animarán mucho! Al menos, tratarán de hacer el mismo movimiento con los labios, eso es un gran paso.
  • Provoca que tengan que pedir aquello que desean, si te hacen gestos con las manos y brazos, anima a que hablen o traten de comunicarse.
  • Préstales atención, sentirán que alguien los escucha y valora, llegada esa edad, por naturaleza, comienzan a tener la necesidad de comunicarse y, será más fácil que lo hagan, si se sienten escuchados.
  • Haz juegos con ellos, uno muy habitual es el del “error constructivo”. Por ejemplo, mamá y papá se ponen a comer con un cubierto que no es, provocar que el bebé se de cuenta y trate de avisaros…
  • No corrijas en exceso, dale libertad, ya habrá tiempo de eso después. Además, así tendrás cosas para contarle de mayor. ¿Recuerdas cuando pronunciabas esto así de mal? ¡Qué gracios@!
  • Infalible: musicoterapia, cantar canciones y contar cuentos. ¡Siempre!

Pero, sobre todo, debemos darle tiempo, ser pacientes y dejar que la naturaleza fluya. ¡Nunca debemos comparar con los demás ni obsesionarnos con el tema!

Para cualquier consulta médica ten un buen seguro de salud para tu bebé y toda tu familia. Ellos valorarán su situación si, pasado el tiempo, no notas signos de avance en el habla…