Se acerca el final del verano y con él la vuelta al trabajo… y el reencuentro con el jefe. En ocasiones, las relaciones con él son cordiales e incluso amistosas, pero en la mayoría de los casos los roces son la norma. Aprender a gestionar el estrés y fortalecer la autoestima son herramientas básicas a la hora de conseguir una buena relación con el jefe.

Por eso, desde la Asociación Americana de Psicología aportan algunos consejos para llevarte bien con tu jefe:

1. Comprender las razones de su comportamiento. Si la conducta de tu jefe por lo general es razonablemente justa y su comportamiento difícil parece ser más el resultado de la carga de estrés que soporta que de su carácter. Existe la posibilidad de que su conducta cambie. Si por el contrario su forma de comportarse parece reflejar una hostilidad crónica, un estilo abusivo de interaccionar con independencia de la cantidad de estrés del puesto de trabajo, las posibilidades de un cambio son menores. En este último caso, sería bueno que buscaras consejo de alguien de confianza o de un profesional de recursos humanos para evaluar tus opciones.

2. Controlar tus reacciones. Resulta fundamental controlar tus propias emociones negativas sobre la conducta de tu jefe para que no te veas implicado en una conducta de autodefensa en la que pases a atacarle.

3. Otro de los consejos para llevarte bien con tu jefe es desarrollar una comunicación positiva. Una vez que entiendas y controles tus reacciones negativas podrías trabajar cómo comunicar tus problemas y preocupaciones, desde un punto de vista de ayudar y de manera positiva, creando la atmósfera adecuada para resolver el problema.

4. Cuidar la relación o que tu jefe no se convierta en tu peor enemigo. Si sientes que estás siendo criticado injustamente por tu jefe deberías hablar sobre tus preocupaciones con él y no abordarlo como si fuera un adversario porque entre una u otra opción existen sin duda diferencias.

5. Enfocar las críticas como una forma de mejorar. Intenta ver las críticas como información valiosa sobre cómo mejorar y no como un ataque personal. Para ello, debes tratar de separar tu ego personal del profesional. En ello te ayudará controlar tus impulsos para evitar reaccionar emocional o defensivamente. Prueba a ver las críticas como una oportunidad para trabajar junto con tu jefe en un plan de desarrollo.

6. La crisis agrava las tensiones laborales. La crisis y la reorganización del mercado laboral han dado lugar a presiones y estrés inequívocos. Existe un miedo muy real y persistente a perder el empleo e inseguridad laboral en la mayoría de trabajadores, incluidos los jefes.

7. Pedir información para reducir el estrés. Los trabajadores a los que se ofrece una comunicación a tiempo, coherente y sincera desde los cargos de gestión sobre la situación de sus carreras y se les otorga más responsabilidad para controlar directamente su trabajo y relaciones laborales tienden a tener menos ansiedad y estar más motivados.

8. Hablar sobre las críticas sin miedo a la penalización. Discutir las críticas con tu jefe de una forma razonable ni emocional ni defensiva disminuirá las posibilidades de que se produzcan tales penalizaciones. Puedes evitar que tu jefe se enfade contigo y con ello el riesgo de penalización planeando hablar con él con cuidado y de forma diplomática.

9. Descubrir qué te estresa. Lo que puede causar estrés a una persona en su puesto de trabajo podría no tener importancia para otra. La clave cuando se trata de gestionar el estrés es conocer los estresores específicos en el ambiente de trabajo a los que se es especialmente sensible y los signos de alarma en el organismo y mente que apuntan a una sobrecarga de estrés. Una vez que hayas identificado tu vulnerabilidad puedes crear estrategias de gestión de estrés sobre la marcha para afrontar estos problemas.

10. Pedir ayuda. Si te sientes incapaz de manejar este proceso por ti mismo, o te ves sobrepasado, podría ser buena idea consultar con un profesional más objetivo, como un psicólogo. Tu colaboración con un profesional podría ser un paso decisivo para sentirte más capaz de manejar el estrés.