Según un estudio realizado por la Universidad John Hopkins, el riesgo de obesidad infantil puede reducirse desde el momento de la gestación, si la madre controla los niveles adecuados de folato, cuya forma sintética es el ácido fólico.

Proteger la salud de los niños depende, entre otras cosas, de la correcta alimentación durante el embarazo y después de su nacimiento.

En el caso del ácido fólico, el control de sus niveles durante el embarazo es especialmente importante en las madres obesas, para evitar el sobrepeso de sus futuros hijos.

En este estudio se han analizado a 1.500 madres y 1.500 niños con un alto porcentaje de madres obesas entre ellas.

Ocurre que las mujeres embarazadas que sufren un problema de obesidad, suelen presentar niveles de folato más bajos que los de aquellas mujeres embarazadas que cuentan con un peso normal, adecuado.

Según este estudio, controlar los niveles de folato en el feto, puede evitar el efecto de la obesidad de la madre sobre la salud del hijo, tal y como ha señalado el principal investigador de este estudio, Xiaobin Wang.

Los datos del estudio son reveladores. Los hijos de madres obesas con niveles de folato adecuados presentaban un 43% de menos riesgo de sufrir obesidad con respecto a aquellos hijos de madres obesas con niveles más altos. Esto revela que el riesgo se reduce casi a la mitad.

El consumo de ácido fólico y su control durante el embarazo se había vinculado, de manera tradicional, a la prevención de problemas en la formación de la médula espinal y del cerebro del feto.

Ahora, gracias a este estudio, también se previene la obesidad en el futuro del niño. Por eso y por los motivos mencionados, es recomendable mantener un nivel más controlado de folato materno, en vez de las cantidades mínimas presentes en muchas embarazadas obesas.

Los investigadores recomiendan también que las mujeres en edad fértil consuman 400 microgramos de ácido fólico al día, de esta forma reducirán el riesgo de que sus hijos sufran defectos de nacimiento.

Cuidar la salud de las madres significa siempre cuidar de la salud de los hijos.