Controlar el estrés y la tensión muscular es la terapia "más eficaz" para paliar los efectos del bruxismo, un trastorno que consiste en rechinar los dientes de forma consciente o inconsciente y que afecta a aproximadamente el 55% de los adultos españoles.

El bruxismo, que se suele producir por las noches, afecta a la musculatura orofacial y suele provocar dolores en la zona preauricular, en los músculos de la masticación e, incluso, en la articulación temporomandibular.

La funcionalidad de los músculos orofaciales que intervienen en el habla, la respiración, la masticación o la deglución se ven especialmente perjudicados por pacientes que inconscientemente fuerzan la musculatura de la zona.

La principal causa de la aparición del bruxismo en los adultos y, por ende, de estas complicaciones, es el estrés, incluso en los pequeños, quienes el 20% de entre 4 y 9 años sufren este problema.

Tratamiento a seguir para evitar el bruxismo y cuidar tu salud

La metodología que mejor sirve para superar el bruxismo y los trastornos temporomandibulares, se centra en el control del estrés y la tensión muscular a través de la combinación de biofeedback y la terapia miofuncional, que permite el control de la tensión muscular, la optimización de la coordinación fonorespiratoria, la intervención neurologopédica y un registro del entrenamiento en tiempo real con una serie de pautas para complementar en casa.

Con el biofeedback, el paciente aprende estrategias para discriminar la tensión "excesiva", reduciendo así su nivel de estrés. Además, con el registro de los niveles de tensión muscular, se determina el grado en el que se encuentra actuando de forma "eficaz" para eliminar las disfunciones o el dolor en las zonas afectadas.