Cada vez más personas decoran su cuerpo con tatuajes y piercings. Si tú también quieres lucir uno, SEMFYC te da algunos consejos para preservar la salud de tu piel.

Escoger un profesional cualificado, buscar un local especializado, comprobando que cumple las normas básicas de higiene y esterilidad; e ir “a la cita” limpio y tranquilo son tres de los consejos que apuntan desde la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC), si estás pensando hacerte un tatuaje o ponerte un piercing. También puede resultar interesante haber presenciado antes cómo se hacen.

Un tatuaje es para toda la vida. Ninguna técnica (láser, sal, abrasión) deja la piel como estaba antes. Por eso, si no lo tienes claro, prueba antes con tatuajes temporales (henna). Además, si escoges un dibujo de catálogo te puede pasar que el día que vayas a la playa te encuentres con cuatro iguales.

Y si tatúas un nombre, mejor que sea el tuyo (es el único del que puedes estar seguro que te va a acompañar durante el resto de tu vida) y de tamaño pequeño. Piensa que la única manera de borrar un tatuaje es disimularlo con otro el doble de grande.

Si por fin te lo haces, durante 1-2 semanas, tendrás que aplicar una pomada antibiótica cada día con las manos bien limpias. Tampoco tomes el sol directamente durante ese tiempo.

Después basta con aplicar una crema hidratante. Se suele formar una pequeña costra sobre el tatuaje, mejor no quitarla porque el dibujo pierde nitidez.

Pero sí lo que quieres es un piercings, no te lo pongas en el ombligo si lo tienes algo salido o en el pezón si estás embarazada. Los piercings de acero quirúrgico llevan níquel.

Los piercings tardan entre 6 y 12 semanas en cicatrizar. Además se cierran rápidamente si te quitas el aro antes de que cicatrice. Durante ese tiempo, remueve suavemente el piercing cada día y elimina todas las costras que encuentres con un bastoncillo empapado en agua jabonosa. Enjuágalo bien moviendo el aro debajo del chorro de agua tibia.

Por último, consulta a tu médico, si se hincha la piel, se enrojece o sale pus; o tienes enfermedades previas de la piel.