Hoy en día, con el uso de los teléfonos móviles, resulta complicado desconectar en vacaciones. A través de estos dispositivos podemos, además de recibir y realizar llamadas, consultar nuestro correo electrónico, escribir, enviar o recibir documentos, planificar tareas, etc.

Aunque por regla general nos cuesta apagar el móvil, durante las vacaciones es importante desconectar. Para ello, no hace falta que estemos incomunicados. Lo que sí debemos procurar es que, en lo que se refiere a temas laborales, nuestro teléfono aparezca apagado o fuera de cobertura durante esos días de descanso. Éste será un buen método para cuidar de nuestra salud y dar un descanso a la mente.

En vacaciones, debemos intentar aprovechar nuestro tiempo libre y usarlo para todo aquello que no podemos hacer durante los días laborables. Si lo logramos, una vez finalizados estos días de descanso, podremos retomar el trabajo con mucha más motivación.

Volver a nuestra jornada laboral con la sensación de que no hemos descansado ni hemos estado desconectados durante nuestras vacaciones será perjudicial para nuestro rendimiento y nuestra productividad así como para nuestro estado de ánimo.

No desconectar en vacaciones, estando pendiente del teléfono y del correo electrónico, también puede provocar un sentimiento de culpabilidad en las personas. Dedicar tiempo al trabajo durante el periodo vacacional conlleva el hecho de no dedicarlo a nuestros familiares y seres queridos.

Para poder desconectar en vacaciones y que podamos mantener nuestro teléfono móvil apagado o fuera de cobertura en lo que se refiere a asuntos laborales, debemos dejar las tareas cerradas y planificadas en el trabajo, para que todo fluya durante nuestra ausencia.

La mente debe descansar y parar durante las vacaciones. Para eso sirven. Debemos distraernos haciendo cosas que nos gusten, que nos relajen y que disfrutemos. El estrés, un problema que sufren millones de personas en el entorno laboral, sólo puede eliminarse durante las vacaciones si logramos desconectar. Si lo hacemos, podremos proteger nuestra salud de este síntoma o enfermedad que muchos expertos denominan la lacra del siglo XXI.

En vacaciones, es necesario cambiar nuestras rutinas. Una buena forma de hacerlo es realizar algún viaje o salir de nuestro entorno habitual para poder desconectar. Pero una separación física de nuestro entorno habitual no será suficiente si no logramos separar también nuestro pensamiento de los problemas y responsabilidades laborales. Si caemos en este error, el cansancio y el estrés no desaparecerán del todo.

Cuida de tu salud siendo consciente de la importancia que tiene desconectar en vacaciones. En estos días de descanso, hazte un favor y apaga el móvil.