Con este método vas a dejar atrás sí o sí aquello de aplazar tus deberes para después. Nos da igual si hablamos de hacer la compra como de tareas en el trabajo o temas relacionados con los médicos. Se trata de obligaciones cotidianas que tarde o temprano debemos cumplir y que, cuanto antes lo hagamos, mejor. ¡La liberación mental de haber hecho las cosas no es comparable con cualquier otra! Llegado el fin de semana, no pensaremos en aquello de; “el lunes tengo que…”

¡No! Simplemente el lunes tendrás que dar la bienvenida a una nueva semana que traerá consigo nuevas tareas y así, sucesivamente pero no habrá problema ya que la pereza ya no será la dueña de tu vida. ¡Disfrutarás de sentirte tan útil!

Para ello, vamos con el Método Kaizen, ¿de qué trata?

La mayoría de nosotros, para motivarnos solemos a ponernos objetivos muy amplios que, realmente deberían ser a largo plazo. Esto provoca que, pasado el tiempo, nos desmotivemos y lo veamos como algo inalcanzable. Por ejemplo: emprender mi propia empresa, correr el maratón de NYC el año que viene, aprender inglés cuanto antes, etc.

Tas desmotivarnos, no haber alcanzado nuestro objetivo nos genera más desmotivación aun y podemos sumergirnos en un bucle nada beneficioso para nuestra salud mental.

Ahí es donde entra en escena el Método Kaizen cuya máxima es la de, “mejor hacer pequeñas mejoras que grandes cambios.” ¿Cómo?

  • KAI: Cambio, reforma
  • ZEN: Sabiduría, bondad

Si mejorarnos un 1% cada día, a fin de año habremos mejorado un 38%, ¿mucho no? Esa es la clave del método. Veamos, para llevarlo a cabo debes marcarte un objetivo y dividirlo en tareas simples que puedas realizar todos los días. La repetición creará el hábito, la mejora de resultados nos motivará a seguir y la pereza irá quedando en un segundo plano.

Por ejemplo, haz un minuto de deporte cada día, así acabarás corriendo la maratón, ¡no nos cabe duda! Poco a poco, sin darte cuenta, acabarás añadiendo intensidad a tus entrenamientos.

ESO SÍ, MANTÉN TU SALUD VIGILADA Y CONTROLADA AL DÍA

¿Bueno no? A fin de cuentas, cambiaremos casi sin darnos cuenta y lo mejor de todo, ¡nuestra salud mejorará!