Si tras las vacaciones te encuentras con unos kilos extra, no te preocupes porque tiene remedio. Si no sabes ni por dónde empezar para deshacerte de ellos, te contamos una serie de trucos para que puedas bajar de peso y cuidarte.

Otro año más que ha pasado el verano y ves que el esfuerzo de la operación bikini ya se ha ido al garete. Y es que quien puede resistirse a las cervecitas con sus tapas, las paellas, la ausencia de horarios, el picoteo… Ay… pero “la vuelta al cole” es para todos, incluido para tu dieta.

Consejos para perder peso

Si estas decidido a poner orden en tu vida, lo primero para poder perder esos kilos demás es hacerlo de la forma adecuada para que no se produzca el efecto rebote rápidamente.

Eso sí, procura no adelgazar más de 0.5-1 kg por semana. De esta manera se garantiza una pérdida de peso paulatina y saludable, y evitaras que la bajada sea a costa de la masa muscular.

Para ello deberás evitar las dietas rápidas ya que muchas de ellas presentan riesgos para la salud y al finalizar lo más probables es se recupere el peso perdido e incluso más. Además, fomentan la perdida de la masa muscular.

Procura quitar de tu ingesta los alimentos ultraprocesados, ya que se han vinculado a obesidad y mayor peso corporal, al igual que ingredientes propios de estos productos como son los azúcares añadidos o las harinas refinadas.

Durante las vacaciones tendemos a cocinar poco o no hacerlo, valiéndonos de platos preparados o comiendo más fuera, y esto suele representar un incremento en la ingesta de calorías. Por lo que recuperar el hábito de cocinar es una buena opción para bajar peso, sobre todo utilizando técnicas más saludables. Hacer platos poco elaborados y cocinados de la forma más sana posible, al vapor, a la plancha o al horno, son buenas opciones.

Intenta planificar los menús. Con ello conseguirás distribuir de forma más adecuada los alimentos de cada día de forma equilibrada. Además, evitarás la improvisación, que nos lleva a recurrir a los precocinados o alimentos inadecuados.

Desayuna correctamente. Por algo se dice que es la comida más importante del día, y es que se ha demostrado que el sobrepeso tiene una mayor prevalencia entre las personas que no desayunan o lo hacen de forma insuficiente.

Bebe de 1,5 a 2 litros de líquidos al día. Puedes tomar bebidas sin calorías como agua, agua con gas o carbonatada, aguas saborizadas naturalmente con hierbas, frutas o vegetales, pero sin azúcares añadidos. Te ayudará a restar calorías a la dieta para perder peso. Beber en ayunas un vaso de agua templada con limón, es bueno para alcalinizar el organismo y mejorar el tránsito intestinal. Esto nos ayuda a eliminar toxinas de forma eficiente, ayudar a bajar la hipertensión y depurar el hígado.

Intenta realizar entre 4 y 5 comidas al día, de esta forma las ingestas de comida serán menores y llegarás con menos ansiedad a las comidas principales. Además, procura introducir más frutas y verduras en la dieta, ya que contribuyen a adelgazar sin darnos. Esto sucede porque su consumo añade fibra y contenido acuoso a los platos lo cual se traduce en preparaciones de menor densidad calórica y que mayor sensación de saciedad.

Además, es fundamental que introduzcas el ejercicio en tu actividad diaria. Hacer deporte es uno de las formas para mantener el equilibrio entre lo que se ingiere y el gasto energético. El ejercicio contribuirá a quemar el exceso de calorías y, por tanto, a perder peso poco a poco, manteniendo la masa muscular. De esta manera no solo cuidas tu peso sino también tu salud