Fortalecer los pectorales es uno de los retos más demandados en los gimnasios tanto por hombres como por mujeres. Ellos desean lucir unos pectorales fuertes y bien definidos, mientras que ellas buscan conseguir una buena silueta en la que no debe faltar una zona pectoral bien elevada y tonificada.

Es indudable que al fortalecer los pectorales, el torso se muestra mucho más atractivo.

Como cualquier otro reto físico, el secreto de fortalecer los pectorales radica en una buena alimentación y disciplina para realizar a diario los ejercicios que trabajan esta zona del cuerpo.

El primero de los pasos que debes seguir para lograr fortalecer los pectorales es cuidar la dieta. Antes de realizar ejercicio físico, es fundamental que éste se haga sobre la base de una buena alimentación. Si no, cada caloría que perdamos o cada esfuerzo que haga el músculo que queremos trabajar, se convertirá en energía perdida, ya que la mala alimentación descompensará cada logro. Por lo tanto evita las grasas saturadas, los fritos y la bollería industrial.

Una vez que tengas controlada la alimentación, a continuación, vamos a recomendarte uno de los ejercicios más efectivos que existen dentro de todos los posibles: las flexiones. Este tipo de ejercicio es uno de los más completos para fortalecer no sólo la musculatura de los pectorales, sino también la de brazos y abdominales. Realiza cada día tres series de 15 flexiones. Para ello, debes hacer lo siguiente:

  • Tumbado boca abajo, apoya las manos en el suelo en el lugar donde se sitúan los codos cuando estiras los brazos en forma de cruz.
  • Cuando más separada esté una mano con respecto de la otra, más efectivo será este ejercicio para fortalecer los pectorales.
  • Apoya las puntas de los pies en el suelo. Estos deben estar separados, a la altura de las caderas.
  • Con las manos apoyadas sube y baja el tronco y las piernas flexionando los brazos y volviéndolos a estirar.
  • El tronco y las piernas deben permanecer rectos en todo momento.
  • Cada vez que flexiones los brazos, tu barbilla debe tocar el suelo y el peso de todo el cuerpo debe recaer en la zona pectoral.

De esta manera, con un poco de esfuerzo y voluntad, lograrás fortalecer los pectorales antes de lo que imaginas.