En tu entorno laboral, debes tener cuidado con algunos comportamientos, ya que puedes tener hábitos que te hacen parecer peor profesional de lo que, en realidad, eres.

Es posible que pienses que tú no tienes este problema, pero lo cierto es que estos hábitos son errores que cometemos, los cuales suelen advertir los demás, pero no nosotros mismos.

Puede que, aunque tu trabajo esté realizado de forma correcta y el resultado sea efectivo, tu comportamiento logre que luzca poco o que los demás no centren su atención en él, sino en tus hábitos a la hora de realizarlo; hábitos que te hacen parecer peor profesional. Atento:

  • Falta de comunicación: las personas parcas en palabras o poco claras, pueden resultar incómodas en los entornos laborales, sobre todo en aquellos en los que se comparten proyectos con otros compañeros. Si te ves identificado con este tipo de conducta, piensa que para el resto puede suponer un sobreesfuerzo tener que tratar de adivinar qué necesitas o qué pretendes hacer en cada momento.
  • Quejas: puede que trabajes duro y que el resultado de tu trabajo sea magnífico. Pero si, durante el tiempo que lo realizas, sólo salen quejas por tu boca, te convertirás en un compañero de trabajo pesado, que contagiarás negatividad a tus compañeros. Las personas quejicas desgastan el ánimo de los demás.
  • Impuntualidad: es otro de los hábitos que te hacen parecer peor profesional de lo que, en realidad, eres. Hay personas que no pueden evitar llegar esos diez “minutitos” tarde. Este detalle, que para ti carece de importancia, puede, sin embargo, ser detectado por los demás compañeros y por tus jefes, como una señal de dejadez y desinterés.
  • Demasiado optimismo: ante situaciones preocupantes para el desarrollo de un proyecto laboral, hay personas que tienden a mostrar una actitud demasiado optimista. La intención es no mostrar nerviosismo o transmitir que tenemos el control de las cosas. Pero desde fuera, puede parecer que no eres capaz de percibir la realidad de lo que está ocurriendo o que, simplemente no te importa.

Toma nota de todos estos hábitos que te hacen parecer peor profesional. Si te ves identificado en alguno de ello, trata de enmendarlo para que no desluzca tu trabajo.