La importancia de la hidratación radica en la imprescindible función que el agua desempeña en el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Los órganos del cuerpo, las células, los músculos, la sangre e incluso los huesos, contienen un gran porcentaje de agua en su composición. Sin ella, ninguna parte del cuerpo podría cumplir su función de forma adecuada.

Nuestro organismo pierde líquidos, debido a su actividad diaria, los cuales deben ser repuestos a través del consumo de agua. Los expertos recomiendan el consumo de dos litros de agua diarios.

El cuerpo se deshidrata incluso estando en reposo, aunque es cuando hacemos ejercicio, cuando se produce más sudoración y, por lo tanto, más pérdida de líquidos.

Ante la deshidratación del organismo, nuestro cuerpo reacciona mandando señales al cerebro que reclaman agua. Es entonces cuando sentimos sed.

La importancia de la hidratación debe estar presente siempre, es decir, no debemos esperar a tener sed para beber agua, porque la sensación de sed es una señal de que ya existe deshidratación.

Una correcta hidratación es beneficiosa para las múltiples funciones fisiológicas que realiza nuestro organismo. Éstos son algunos ejemplos:

  • Temperatura del cuerpo: el agua regula la temperatura corporal y evita que éste se caliente demasiado. Cuando el cuerpo alcanza temperaturas más elevadas de lo normal se produce la sudoración, es decir, líquido expulsado a través de los poros de nuestra piel, que al evaporarse, enfría el cuerpo.
  • Articulaciones y músculos: el agua lubrica estas partes del cuerpo, por lo que mejora nuestra movilidad.
  • Corazón: la deshidratación afecta al ritmo cardiaco y a la tensión arterial.
  • Cerebro: para que las células del cerebro lo mantengan alerta y despierto, deben estar lo suficientemente oxigenadas, algo que sólo se consigue a través de una correcta hidratación corporal.
  • Digestión: el agua ayuda a disolver los nutrientes y a que éstos sean absorbidos por la sangre. La deshidratación ralentiza la digestión de los alimentos y produce estreñimiento.

La importancia de la hidratación queda perfectamente demostrada con los ejemplos que acabamos de enumerar. Aunque beber agua es un acto cotidiano que realizamos casi sin pensar, debemos ser conscientes de lo vital que es para nuestra buena salud.