Este síndrome también es conocido como trastorno de desfase horario.

De esta manera surge una descompensación del ritmo del sueño provocando diversos problemas. Cuantos más husos horarios cruces mayor es la probabilidad de que experimentes este síndrome.

Hay que tener en cuenta que el cuerpo tiene un reloj interno propio que te indica cuando hay que dormir, y cuando hay que despertarse. Ese reloj interno abarca ciclos de 24 horas y 11 minutos, por eso cuando atravesamos varias franjas de la Tierra le estamos añadiendo o restando horas.

Aunque la consecuencia más habitual es que sentimos sueño durante el día y parecemos aves nocturnas por la noche, el jet lag también es causa de otros factores:

Además del huso horario, también afecta la dirección en la que vayamos. Si viajamos hacia el oeste, el impacto del jet lag será menor que si viajamos al este. ¿Por qué ocurre esto? Esto se produce por la alteración de nuestro biorritmo. Al oeste aumenta más y el cuerpo nota menos la diferencia entre el día y la noche.

Los síntomas más comunes del jet lag son:

- Dificultad para conciliar el sueño.

- Cansancio corporal y mental.

- Cambios en nuestro estado de ánimo. El no dormir produce cansancio, y este provoca irritabilidad, apatía, mal humor, enfado, e incluso lapsus y pérdida de memoria.

- Molestias digestivas.

Generalmente los síntomas suelen durar desde unas horas hasta 5-6 días.