Levanta la mano si eres uno de los millones de personas que compran suplementos con regularidad. Ahora levanta la mano si realmente te acuerdas de tomarlos.

Hay ciertas cosas que son mejores en momentos específicos del día. El café es mejor por la mañana; una película de terror justo antes de acostarse, puede no serlo para todo el mundo. Pero si estás tomando o has decidido empezar a tomar suplementos por y para tu salud, puede que te estés preguntando si hay un momento mejor que otro para hacerlo.

Seamos realistas: el mejor momento para tomarte una de estas pastillas o sobrecitos es cuando lo recuerdes. 

Con esto, tienes la mitad del trabajo hecho, pero resulta que en qué momento te lo tomes, parece ser clave.

Hay naturópatas y nutricionistas que afirman que tomar los suplementos en el momento incorrecto no serviría para nada, ya que existen algunas diferencias entre la forma en que el cuerpo procesa ciertas vitaminas, por lo que el “cuándo” a veces puede marcar la diferencia. Si bien nuestro cuerpo puede absorber vitaminas solubles en agua, como la B y C, sin importar lo que comas o si no has comido, algunos suplementos es mejor tomarlos con alimentos, pero en cambio otros no combinan bien con ciertas vitaminas.

 

¿Interesado? Te contamos cuándo tomar algunos de los más utilizados.

-Por las mañanas

 

· Probióticos

Los probióticos ayudan a mantener las bacterias intestinales saludables y son útiles contra problemas digestivos, un sistema inmune deficiente o la candidiasis recurrente.

Tómalos antes del desayuno para aumentar su absorción y elige un producto con más de una cepa para lograr un equilibrio saludable de diferentes bacterias.

· Vitamina B: con el desayuno

Hay ocho tipos de vitamina B y todas ayudan a producir energía, respaldar la función cerebral y promover un estado de ánimo saludable, alivian los síntomas del síndrome premenstrual y fortalecen el cabello y las uñas. Al aumentar los niveles de energía, algunas personas notan que si las toman por la noche o con una cena tardía les resulta demasiado estimulante y les impide conciliar el sueño.

· Multivitaminas

Los multivitaminas contienen una mezcla de vitaminas y minerales esenciales, que generalmente incluyen vitaminas B. Por esta razón, es mejor tomarlos también por la mañana.

Tomar tu multivitamínico con alimentos también mejora su absorción.

· Vitaminas liposolubles: a la hora de comer

Tu cuerpo absorbe mejor las vitaminas solubles en grasa (A, D, E y K) cuando se toman con alimentos que contienen grasa. Esto se debe a que comer grasas desencadena la producción de enzimas y bilis que ayudan a transportar los nutrientes solubles en grasa fuera del sistema digestivo y hacia el hígado, donde se procesan. Sin esa activación, no absorberías tantas vitaminas con tanta eficacia. Pero no te tomes esto como si tuvieras carta blanca para sumergirte en una pizza tres quesos por aquello de obtener más vitamina D. Incluso 5 gramos de grasa son suficientes para lograr ese efecto; en lugar de pizza, piensa en unas tostadas con puré de aguacate.

· Calcio: separado del hierro y el zinc.

Si estás tomando calcio además de hierro o zinc, espacia la toma de tus suplementos a lo largo del día. El calcio compite por los mismos recursos que el zinc y el hierro, por lo que lo eliminarán de tu cuerpo. Debemos tratar de dejar pasar al menos una o dos horas entre la ingesta de vitaminas. Lo más fácil que puedes hacer es tomártelas en dos comidas diferentes: desayuno y comida, desayuno y media mañana… puedes organizarte como mejor te venga.

También hay que tener en cuenta que nuestro cuerpo solo puede absorber 600 mg de calcio de una vez; por lo tanto, si estás tomando más, toma una dosis por la mañana y otra por la noche. De lo contrario, cualquier cantidad que exceda los 600 mg está cayendo en saco roto.

 

-Por las noches

 

· Hierro y magnesio: con la cena.

El hierro puede causar malestar estomacal, mientras que el magnesio puede producir un efecto laxante que es menos que ideal en medio de una jornada laboral. La cafeína también reduce la cantidad de hierro que nuestro cuerpo es capaz de absorber, por lo que “marida” mal con nuestro café con leche matutino. Por lo tanto, tómate el hierro y el magnesio con una comida, preferiblemente la cena, para ralentizar el proceso digestivo y reducir la posibilidad de que te irriten el estómago.

· Vitamina D

La mejor manera de recibir la vitamina D es a través de la exposición al sol, pero como eso puede ser difícil en muchos lugares en invierno, hay quien necesita suplementos. Una de las mejores que podemos buscar es la vitamina D3; y se absorbe mejor con la cena.

· Fibra: justo antes de acostarse

Un añadido de fibra en un suplemento puede interferir con la absorción de medicamentos y otros nutrientes, así que mejor tomárnosla por separado de comidas u otras vitaminas. El mejor momento es con un gran vaso de agua antes de irse a la cama.

 

No olvides que antes de tomarte cualquier suplemento al azar, es recomendable acudir a nuestro médico para hacernos una analítica y de esta forma determinar qué debemos utilizar según los niveles de vitaminas y minerales resultantes, además de asegurarnos de que no existan contraindicaciones si estamos tomando otra medicación.