Para garantizar la tranquilidad en el hogar, uno de los elementos que nunca falta en ninguna casa es un buen botiquín provisto de todo tipo de medicamentos y objetos sanitarios necesarios para combatir cualquier enfermedad o herida que podamos sufrir.

Agua oxigenada, tiritas, vendas, pomadas… son algunos de los elementos frecuentes en un botiquín; y cómo no, dos de los medicamentos más comunes: paracetamol e ibuprofeno.

Muchas personas toman uno u otro cuando sienten algún tipo de malestar, sobre todo algún tipo de dolor, pensando que su función es exactamente igual. De hecho, la sobremedicación con estos dos tipos de medicamentos e frecuente y suelen ingerirse sin previa consulta médica.

A continuación vamos a establecer las diferencias entre paracetamol e ibuprofeno.

El ibuprofeno es un analgésico y antiinflamatorio, ya que combate la síntesis de las sustancias conocidas como prostagladinas, responsables del dolor y de la inflamación de las zonas del cuerpo afectadas. El ibuprofeno, por lo tanto, es eficaz para aliviar la sensación de dolor, disminuir las inflamaciones e incluso para reducir la fiebre, pues también genera un efecto antitérmico.

Se trata de un medicamento muy efectivo para dolores de tipo muscular, de muelas, menstruales… donde una inflamación puede estar aumentando la sensación de molestia. Pero hay que tener en cuenta que el ibuprofeno puede crear molestias estomacales mediante su ingesta, además de que recientes estudios han constatado que su abuso puede generar problemas cardiovasculares.

En cuanto al paracetamol, se trata de un medicamento que, al contrario que el ibuprofeno, no posee propiedades antiinflamatorias. El paracetamol actúa en el sistema nervioso central, bloqueando los impulsos que provocan el dolor. Una de las ventajas del paracetamol es que no resulta tan dañino para el estómago como el ibuprofeno.

Para cuidar de tu salud digestiva, controla la dosis de ibuprofeno para que esta no dañe la mucosa gástrica. Dependiendo de cada caso particular, puede ser que tu médico aconseje la ingesta de un protector estomacal antes de tomar ibuprofeno para evitar posibles molestias estomacales. No lo ingieras para prevenir dolores o para atajar molestias catarrales como acumulación de mocos, tos, etc.

Cada medicamento posee una función específica e incide en nuestro organismo de una manera particular que hay que tener en cuenta para evitar la sobremedicación o la ingesta inadecuada, innecesaria e ineficaz del mismo.

Siempre que puedas, trata de evitar la automedicación y trata de consultar antes a un especialista.