Los hábitos de vida saludables para la comunidad, son aquellos que tú realizas porque te sale del corazón, sin pedir nada a cambio. Son pequeños gestos que pueden mejorar un poco la vida o el estado del medio ambiente, una persona concreta o un grupo de personas. La clave está en integrarlos en nuestros actos cotidianos.  

Ayudar en aspectos como los siguiente da más felicidad que invertir tu tiempo y dinero en objetos.

  • A todos nos da una inmensa pena ver a personas pidiendo en la calle. Si no podemos ofrecerles un trabajo o una cama. En lugar de dinero, podemos darles comida, bebida o ropa. A veces, el hecho de que sientan que no son invisibles compartiendo con alguien un buen café, ya les ayuda mucho.
  • Como practicar deporte, es algo que debes hacer sí o sí por el bien de tu salud, ¿por qué no te preparas para carreras o caminatas solidarias? Así, a la vez que haces deporte, estarás actuando a favor de una buena causa.
  • Pasa tiempo con ancianos, hay muchas empresas que ponen en contacto a jóvenes y adultos con ancianos que viven solo y únicamente necesitan compañía, una conversación, un paseo… Además, aprenderás mucho con ellos.
  • Recoge y tira a la papelera toda la basura que veas por el suelo. Si te fijas en tu día a día verás muchísima, ¡es indignante!
  • Respeta todas las leyes y normas tanto peatonales como de conducción. Así también darás ejemplo a los demás.
  • Planta árboles, al menos una vez al año, además, es un planazo para disfrutar en familia. ¡Una forma muy emocionante de crear recuerdo!
  • Involúcrate y participa en la junta vecinal, el ayuntamiento o cualquier asociación de tu barrio o localidad. Seguro tienes algo que ofrecer a los demás.
  • Recicla, siempre.
  • Defiéndete con los primeros auxilios, ¡nunca se sabe!

Por último, lo más importante, se buena persona y actúa con el corazón.