Si sueles tener problemas cervicales, de espalda, te duelen las lumbares con frecuencia o incluso la cabeza de formas frecuenta es posible que tus posturas no sean las más adecuadas y tu cuerpo se resienta.

Debes saber que para cualquier trabajo, movimiento o posición que realicemos existe una forma óptima y correcta de realizarla, y haciéndolo evitaremos tener lesiones a largo plazo o molestias en nuestro cuerpo. A este conjunto de recomendaciones o consejos, relacionados con la postura o el movimiento se le llama higiene postural, y la finalidad del lograrlo, es reducir y prevenir la carga y daños en la columna vertebral principalmente, cuando realizamos las diferentes actividades que ocupan nuestra vida diaria.

Cuando oímos hablar de la higiene postural, por parte de los profesionales, vienen a referirse a la postura correcta que debemos adoptar tanto en una posición estática, como en la realización de actividades cotidianas, de ocio o laborales. Tan importante es mantener una buena higiene postural, que siguiendo los consejos adecuados logramos reducir la carga para la columna vertebral y podemos evitar situaciones patológicas e incapacitantes.

Hay estudios científicos que, de hecho, demuestran que una misma postura puede aumentar o disminuir la carga que sufre el disco intervertebral en función de la postura adoptada. En sedestación (una posición básica que es la de permanecer sentados) la carga que soporta el disco intervertebral puede oscilar entre el 60% y el 140%, esto depende de la manera en la que nos sentemos de la que sufre la persona cuando está en bipedestación (cuando estamos de pie).

Una buena forma de prevenir los trastornos músculoesqueléticos, es la realización de deporte ya que estar en buena forma está asociado a una buena higiene postural. La razón no es otra que cuando nuestros músculos están fuertes son capaces de sujetar mejor nuestro cuerpo y mantenerlo más firme y erguido.

Cómo afecta la postura a nuestro cuerpo

Tener una postura correcta tiene un efecto positivo en la vitalidad del cuerpo y es necesaria para tener una buena salud, así como para tener una comodidad física.

De hecho, nuestro cuerpo y nuestras funciones vitales se ven directamente recompensadas de mantener una postura correcta. A continuación, te enumeramos algunos de los beneficios:

  • Los órganos vitales: ciertas partes de nuestro cuerpo como son los pulmones, riñones, órganos de la pelvis y los órganos digestivos son soportadas por estructuras que están alienadas para su funcionamiento, por tanto cualquier postura o cambio que suponga un desajuste o desalineación de las mismas alterará el correcto funcionamiento de estos órganos.
  • La vista: seguro que no te habías planteado que la higiene postural influye en la vista, pues sí determinadas posturas pueden provocar que se alteren los nervios cuando se irritan o se desalinean.
  • La respiración y los pulmones: tener una postura correcta permite la plena expansión del espacio torácico. Cuando estamos encorvados le estamos restando capacidad pulmonar a estos órganos y respiramos peor.
  • Movimiento intestinal: también una mala postura puede ser causante de estreñimiento y mala absorción.
  • Los órganos pélvicos: quizás si te has dado cuenta de la descompensación que sufren las caderas cuando caminamos y nos apoyamos de forma inadecuada, pues bien, los órganos que hay en la zona pélvica, son soportados por los músculos alineados correctamente.
  • Movimiento mandibular: la masticación y como consecuencia el funcionamiento de la digestión, se puede ver alterado por tener posiciones incorrectas.

Recomendaciones generales para mantener una buena higiene postural

Por los motivos que te hemos contado es muy importante tener una buena higiene postural. Es muy probable que nunca te hayas parado a pensarlo bien, por eso te vamos a dar una serie de recomendaciones para que procures mantenerla:

  • No permanecer en la misma postura durante periodos prolongados, alterna actividades que requieran estar de pie con otras que impliquen estar sentado o en movimiento.
  • Procura intercalar periodos breves de descanso entre las diferentes actividades
  • Si es necesario, modifica adecuadamente tu entorno (mobiliario, altura de los objetos, iluminación, etc.) para lograr una postura más cómoda y segura para la espalda.
  • Planificar con antelación los movimientos o gestos a realizar ya que las prisas que pueden conllevar mayores riesgos.

Cuando te acuestes

Lo mejor es ponerse boca arriba. Si no puedes dormir en otra postura, al menos debes intentar hacerlo ligeramente de costado.

Cuando te sientes

Si trabajas sentado debes asegurarte de poder apoyar completamente los pies en el suelo y mantener las rodillas al mismo nivel o por encima de las caderas. Es importante que la silla, tenga una suave prominencia en el respaldo y debe sujetar la espalda en la misma postura en la que la columna esta al estar de pie, además, debes asegurarte girar todo el cuerpo a la vez.

La pantalla del ordenador tiene que poderse orientar e inclinar, y debe estar situada a unos 45 cms. de distancia, frente a los ojos y a su altura, o ligeramente por debajo.  Las muñecas y los antebrazos deben estar rectos y alineados con el teclado, con el codo flexionado a 90º.