¿Alguna vez has oído hablar de ellas? Si te gustan los remedios naturales y los herbolarios seguro que, aunque no sepas sus propiedades y beneficios concretos, no te suena a chino mandarino el nombre de estas esencias florales.

Todo surgió a principios del siglo XX cuando el homeópata Edward Bach desarrolló una teoría basada en sus 38 flores que señalaba el origen de las enfermedades físicas en los problemas emocionales.

Según Bach, todas las enfermedades físicas tienen un origen emocional.

Por lo tanto, las Flores de Bach son remedios naturales que sirven para tratar y aprender a gestionar nuestras emociones, sobre todo son ideales para aquellas personas que tienen ansiedad.

Los tipos de flores y esencias florales para cada uso

Existen 38 tipos de Flores y cada una tiene un uso determinado, por ello debes acudir a un terapeuta para que haga tu propia esencia mezclando diferentes flores dependiendo los problemas que tengas, la pócima que necesitas para recuperarte.

Por ejemplo, si sientes soledad e irritabilidad tu flor sería Impatiens. Es perfecta para los pacientes inteligentes y con rápido pensar pero que pierden la paciencia con personas lentas.

O para aquellos pacientes que se sienten agotados físicamente y son fuertes delante de la adversidad, la esencia de Bach ideal sería Oak.