Para cuidar nuestra salud somos muchos los que hemos introducido la rutina del ejercicio en nuestras vidas. Una de las consecuencias más temidas de la práctica de ejercicio es la aparición de agujetas. Estas ocasionan dolores y molestias corporales que incomodan bastante.

¿Qué hacer para evitar las agujetas? No importa el grado de especialización de la persona que practica deporte. Las agujetas pueden aparecer tanto en el deportista más experimentado como en el novato. Tras realizar un esfuerzo físico de más intensidad a la que está acostumbrado nuestro cuerpo, los músculos se pueden tensar, produciendo rigidez y disminución de movilidad en la zona.

Hay que saber cómo hacer deporte de manera correcta. Al conocimiento de cómo respirar al hacer ejercicio y de cómo realizar los movimientos de manera que no nos dañemos, tenemos que añadir el conocimiento de cómo evitar las agujetas o reducir las molestias de su aparición.

  • Antes de realizar ejercicio hay que hacer un precalentamiento para que los músculos de adapten mejor al esfuerzo que el cuerpo va a sufrir.
  • Tras el precalentamiento hay que procurar no realizar un ejercicio demasiado intenso. Hay que aumentar la intensidad de manera gradual para que los músculos vayan adaptándose a ella sin que la fuerza realizada sea tan potente que se produzcan demasiadas roturas en las fibras de los músculos, que son las que provocan pequeñas inflamaciones y dolor en la zona afectada.
  • Muchos profesionales recomiendan aumentar la intensidad no más de un 10 % del esfuerzo realizado cada semana.
  • La alimentación sana y una correcta hidratación son fundamentales para que nuestro cuerpo disponga de todos los nutrientes necesarios para soportar con energía el esfuerzo físico. Es necesario eliminar de la dieta alimentos que contengan las conocidas como calorías vacías, perjudiciales para la salud, grasas saturadas, etc.
  • Cambiar de manera brusca de realizar un tipo de ejercicio a realizar otro, también puede provocar la aparición de agujetas. Si nuestro cuerpo está acostumbrado a un tipo determinado de ejercicio, no podemos comenzar de golpe a realizar otro distinto con la misma intensidad que el anterior. Las nuevas zonas del cuerpo expuestas al esfuerzo aún no estarán acostumbradas al mismo.

 

Si con todo lo explicado para que evites la aparición de agujetas no logras librarte de las molestias de las mismas, ten paciencia, su duración no es muy larga. A los dos o tres días desaparecerán, aunque para proteger tu salud de los dolores y la inmovilidad que provocan, recuerda poner en práctica todos los consejos ofrecidos.