Halloween es una fiesta o muy querida o muy odiada y aunque en España tiene un carácter más religioso, triste o de recuerdo ya llevamos celebrándola al más puro estilo yankee unos pocos años. Sea como sea la celebración, para todos es un día especial ya que el día 1 de noviembre, Festividad de Todos los Santos, no se trabaja y, por tanto, la noche del 31 salimos a las calles a disfrutar o nos quedamos en casa acompañados de una buena película, pero, el caso es que todos desconectamos de la rutina, ¡incluso viajamos!

Ahora bien, hay una minoría de personas que no disfrutan tanto, es más, lo pasan francamente mal con solo pensar que las personas del más allá pueden regresar a la Tierra durante unas horas…

Este fenómeno se llama Samhainofobia, y viene a significar algo así como miedo incontrolable o fobia a la fiesta de Halloween. ¡Qué curioso! El nombre de esta fobia, proviene de la tradición celta del Samhain, origen de lo que hoy llamamos Halloween.

Las personas que padecen este pavor incontrolable, no soportan encontrarse con la decoración típica de Halloween (calabazas, fantasmas, murciélagos), tampoco disfrutan de piezas cinematográficas y mucho menos de la música tétrica típica de estas fechas. A decir verdad, lo tienen bastante difícil porque todos los medios de comunicación emiten piezas relacionadas con estas fechas, los establecimientos públicos también se decoran y son cada vez más los hogares que deciden sumarse a esta fiesta personalizando sus fachadas… ¡Cuánto daño ha hecho Hollywood! Jijiji

En fin, desde aquí solo podemos mostrar nuestro apoyo a estar personas y animarlas a que se enfrenten a sus miedos. Esa es la única forma de hacer que desaparezcan, ¡la mente es asombrosa! Quien sabe, quizá el año que viene te animas a disfrazarte y salir a buscar dulces…

¡Truco o trato!