Como sabemos las mascarillas son obligatorias en los espacios públicos sino se puede mantener la distancia de seguridad de 2 metros. Pero ya desde hace unos meses estamos familiarizados con ellas.

Pero la obligatoriedad de las mascarillas y el calor está empezando a generar problemas en la piel derivado del uso continuo de las mismas.

El uso de mascarilla es obligatorio en España desde el 21 de mayo y deben llevarla los mayores de seis años en todos los espacios públicos cerrados y, si no se puede garantizar la distancia de seguridad de dos metros, también en los espacios abiertos.

Según la Orden Ministerial publicada el 20 de mayo de 2020 en el Boletín Oficial del Estado (BOE), existen algunas excepciones de su uso:

  • Personas que presenten algún tipo de dificultad respiratoria que pueda verse agravada por el uso de mascarilla.
  • Personas en las que el uso de mascarilla resulte contraindicado por motivos de salud debidamente justificados, o que por su situación de discapacidad o dependencia presenten alteraciones de conducta que hagan inviable su utilización.
  • Desarrollo de actividades en las que, por la propia naturaleza de estas, resulte incompatible el uso de la mascarilla, como la ingesta de alimentos y bebidas.
  • Causa de fuerza mayor o situación de necesidad.

Problemas que genera la mascarilla

Irritación de la piel

Una de las reacciones cutáneas que más generalizadas en las personas tiene que ver con la irritación directa que genera la mascarilla en la piel.

Las mascarillas quirúrgicas de papel, que son las más comunes, los problemas que generan son principalmente en la zona de la goma, ya sea en la oreja o en el cuello.

En cuanto a las mascarillas FFP2, son más oclusivas, y por tanto quedan más ajustadas a la cara, por lo que además de irritar de las zonas anteriores, también provocan irritación en el dorso de la nariz y las mejillas.

Puede empeorar las enfermedades cutáneas faciales

La piel no sólo se ve irritada por el roce de la mascarilla, su uso también provoca oclusión, una mayor sudoración (especialmente incrementado por las alta temperaturas) y un aumento de la humedad que queda retenida por esta prenda.

Todo esto ocasiona que determinadas enfermedades cutáneas como son el acné, la rosácea o la dermatitis seborreica empeoren.

Por eso se plantea un problema para las personas que padezcan alguna de estas afecciones ya que cuanto más oclusiva sea la mascarilla, más nos aislará de posibles virus, pero a la contra, tendremos menor ventilación por lo que resultará contraproducente para las personas que sufran estas patologías.

Usar correctamente las mascarillas para prevenir

Si utilizamos mal las mascarillas podemos acentuar más los problemas cutáneos. ¿Porqué? Pues porque si nos la colocamos mal las gomas nos rozarán mucho más detrás de las orejas y el dorso de la nariz o los pómulos tendrán más fricción.

Es conveniente descansar de su uso si tenemos que llevarla mucho tiempo. Algunos dermatólogos recomiendo quitarla cada 2 o 3 horas para descansar y quitarla durante un tiempo. Si, por ejemplo, tenemos que llevarla en el trabajo, estaría bien que se habilitaran espacios para poder quitarla un rato y permitir que la cara se airee.

Cómo evitar las molestias

Si nuestra piel se ve afectada por el uso de la mascarilla podemos tomar algunas medidas para paliar las molestias:

  • Utiliza una crema hidratante con efecto barrera, del tipo de las que se usan para el culito de los bebés en las zonas sufran mayor roce: detrás de las orejas, dorso de la nariz o mejillas; una media hora antes de ponerse la mascarilla.
  • Si usas mascarillas más oclusivas como las FFP2 puedes aplicar vaselina en estas zonas de contacto o incluso colocar un apósito hidrocoloide como los que se utilizan para proteger las heridas.
  • Las personas con que padecen rosácea o acné que sigan algún tratamiento de uso tópico deberían aplicarlo una o dos horas antes de ponerse la mascarilla para poder los controlar brotes.
  • Es fundamental que limpies las zonas afectadas de forma suave con agua micelar o productos que no sean abrasivos.

Si padeces una irritación severa no dudes en consultar con un médico especialista.