Ahora  bien, hay personas que padecen enfermedades o patologías crónicas y tienen que tomar sí o sí medicamentos en su día a día compaginando la ingesta con su vida diaria. Trabajar, conducir, viajar, hacer recados… todo bajo los efectos de una sustancia ajena a nosotros que, nos ayuda a mejorar nuestra salud, pero puede perjudicarnos en otros ámbitos como la seguridad vial.

Sensaciones como sueño, visión borrosa, mareos o abatimiento son los efectos secundarios principales que hacen que este tipo de medicamentos puedan llegar a ser causa de accidentes en carretera. Si bien es cierto que hay familias de medicamentos más perjudiciales para la conducción que otras, la Agencia Española de Medicamentos junto a la Dirección General de Tráfico han publicado algunas categorías de fármacos que pueden provocar efectos adversos y, por tanto, no benefician a la conducción. ¿De qué tipos de fármacos hablamos?

  • La mayoría de medicamentos que tienen que actuar sobre el sistema nervioso central como: hipnóticos (somníferos), ansiolíticos, antipsicóticos, antidepresivos (suelen relajar los músculos y la atención), antiparkinsonianos, analgésicos, antimigrañosos, anestésicos, para demencia, antialérgicos (hay algunos que dan bastante sueño) y antigripales (aunque en menor medida, sobre todo los de primera generación). 
  • Antidiabéticos: todas las personas que padecen diabetes están en riesgo de sufrir, en alguna ocasión, episodios de hipoglucemia (de diferente gravedad). Por ello, deben  ser especialmente conscientes del riesgo aunque, no por ello, deben dejar de conducir para siempre. Para ello, es crucial la prevención, dando lugar a que el paciente detecte cualquier signo o incluso evitarlo.
  • Los colirios oculares pueden generar alteraciones como visón doble.

Una recomendación es consultar siempre el prospecto para tener consciencia de los efectos secundarios que puede producir un medicamento porque, puede darse el caso, de que fármacos que no requieran receta o estén elaborados con plantas naturales también sean un tanto perjudiciales a la hora de coger el volante. Nuestra salud y la del resto de conductores está en juego.