¿Alguna vez te has parado a hacer auto-reflexión sobre ti mismo? Si tienes una percepción negativa, debes saber que mejorarla ayudará a mejorar nuestra vida diaria.

  • Auto: a nosotros mismos, a uno mismo
  • Estima: de estimar, sentir aprecio, valorar o querer a alguien.

La autoestima está relacionada con la percepción que tenemos de nosotros mismos y con cómo nos afectan las evaluaciones que los demás hacen de nosotros. Inclusive puede que tengamos evaluaciones positivas y que siempre nos pidamos más o no estemos conformes con nuestro yo interno. Si no nos valoramos y aceptamos de forma razonable, ¿cómo vamos a querer a los demás? ¿Cómo vamos a dar todo lo que podemos dar? ¿Cómo vamos a triunfar y ser felices en esta vida?

Si ahora mismo estás pensando: “es@ soy yo, me siento identificad@” o similar, deja de quejarte y saca fuerzas para acabar con este estado de ánimo o forma de ser. Si esta actitud te impide ser quien tú quieres ser, a los problemas, ¡solución!

A parte de pedir ayuda para mejorar tu yo interno y aprender de nuevo a valorarte, deberías cambiar algunos hábitos en tu vida como:

  • Dejar de culparte y machacarte: tú no tienes la culpa de todo lo que sucede y, si sucede, hay que aprender a convivir y a aceptar las cosas. Parece sencillo pero no lo es, en la aceptación está parte de la clave de la felicidad.
  • Si no sabes pensar en positivo, ponte límites. Es decir, apunta todos los pensamientos positivos que tengas a lo largo del día. Poco a poco irás viendo que tienes más de los que crees. El cerebro es un músculo que debe trabajarse y educarse. Con terapia cognitivo-conductual puedes enseñarle.
  • No te compares con nadie. Nadie es mejor ni peor, somos diferentes. Siempre va a haber alguien mejor que nosotros, debemos aceptarlo.
  • Acepta las críticas negativas y extrae un aprendizaje nuevo de cada una de ellas. ¡Todo es aprender!
  • Supera aquello que te atormenta. La mayoría de casos relacionados con la autoestima provienen de una experiencia pasada traumática.
  • Pide ayuda. Olvídate de lo que piensen los demás. (En España somos muy de eso y no merece la pena).

En definitiva, con ayuda, se puede. Cada noche, antes de acostarte, recuerda todos los pasos que has avanzado ese día. Tu salud mental y física te lo agradecerá. Tu estado de ánimo parecerá otro y tú alrededor lo notará.