Muchas (y muchos) nos preguntamos cuál es el secreto para hacer crecer las pestañas en casa. Y es que muchas mujeres y hombres queremos tener las pestañas más largas.

No es difícil adivinar por qué: las pestañas largas y espesas han adornado las alfombras rojas, las redes sociales y los medios de comunicación durante años. Hemos visto y comprobado que las pestañas más largas abren visualmente nuestros ojos, haciendo que parezcan más grandes.

 

Aunque, por supuesto, no todo el mundo está bendecido con pestañas naturalmente largas; solo algunos privilegiados las “llevan de serie”.

Podemos ponernos extensiones de pestañas, pero las realmente buenas son caras y requieren bastante mantenimiento. Así que aquellas que obsesivamente tienden a rizarse las pestañas cortas y rectas elevan plegarias una y otra vez para que aparezca un truco mágico para lograr que las pestañas crezcan y se hagan muy, pero que muy largas en casa.

 

La realidad es que no existe magia o una solución (ojalá) que nos consiga las pestañas de nuestros sueños. Sin embargo, hay algunos consejos y trucos que podemos utilizar para tener unas pestañas más saludables; y las pestañas más saludables a menudo parecen más largas y espesas.

 

Antes de probar algo nuevo, sin embargo, es conveniente hablar con un dermatólogo, ya que los ojos son muy sensibles y debemos verificar bien lo que vamos a hacer para evitar posibles lesiones.

 

-Aplicar aceite 

Este ha sido un truco oído desde mucho tiempo atrás para supuestamente estimular el crecimiento de las pestañas, pero la realidad es que, probablemente, no haga eso exactamente (sentimos ser portadores de estas “malas” noticias). Los aceites en realidad funcionan para acondicionar e hidratar las pestañas, pero es cierto que esto podría hacer que parezcan más espesas y largas. Aún así, hemos decidido hacer una lista de los aceites más utilizados, porque, en cualquier caso, hidratar las pestañas siempre viene bien…

 

Aceites que puedes utilizar y cómo:

  • Aceite de oliva
  • Aceite de coco
  • Aceite de almendras
  • aceite de castor

Hemos de aplicar una pequeña cantidad de aceite en un bastoncillo de algodón o en el dedo, y frotar suavemente la línea de las pestañas (el lugar donde usaríamos el delineador de ojos, lo más cerca posible de las pestañas ¡pero no EN el ojo!).

 

-No usar pestañas postizas

Las pestañas postizas son una de las mejores formas de conseguir pestañas más largas instantáneamente, pero en realidad podrían estar haciendo más daño que bien. El pegamento para pestañas y el posterior proceso de eliminación pueden dañar o eliminar nuestras pestañas naturales. Si estás tratando de curar o simplemente cuidar tus pestañas naturales, guarda las postizas para ocasiones muy especiales.

 

-Quitarnos siempre el maquillaje

Esto es absolutamente clave para mantener unas pestañas saludables y hay que encontrar un desmaquillador suave para eliminar incluso el rímel resistente al agua. Hoy día existen muchos de muy buena calidad y que cuidan mucho las pestañas. Además, fíjate en que esté dermatológicamente testado. Se especialmente cuidadosa alrededor del área de los ojos, desmaquíllate lentamente y con suavidad. 

Recuerda utilizar muselinas o algodón de buena calidad para evitar que el material que usas junto a tus ojos sea áspero. No olvides hidratar bien a continuación, para irte a la cama con la piel preparada para el descanso y la regeneración que se lleva a cabo durante el sueño nocturno. El maquillaje que no retiramos y permanece durante toda la noche en nuestra piel y pestañas, aumenta las posibilidades de aglutinarse y puede hacer que nuestras pestañas se caigan, así que invierte unos minutos y conserva tus pestañas sanas quitándote el maquillaje todas las noches, sin faltar una.

 

-Evitar frotarnos los ojos o “arrastrar” con fuerza las pestañas a los lados

Sabemos que es tentador quitarse la máscara de pestañas con una toallita desmaquillante, sobre todo en esas noches que llegamos al final del día agotadas y la idea de desmaquillarte rápido es tan tentadora que piensas que, por un día, no va a pasar nada, pero esto en realidad podría dañarlas.

Los movimientos bruscos pueden romper nuestras pestañas o hacer que se caigan, así que hay que repetimos que hay que asegurarse de usar un buen desmaquillador de ojos, suave pero efectivo para quitar la máscara.

Muchas personas confían en los desmaquillantes con bases de aceites debido a sus propiedades hidratantes, y otro buen aliado es el agua micelar: un desmaquillador suave y eficaz, siempre y cuando usemos un algodón suave y no frotemos. Mejor siempre dejar que las pestañas se empapen de producto y después, arrastrar con suavidad en la dirección en que crece el pelo. Después, con suavidad, podemos retirar los restos de rímel que haya.

 

-Utilizar un serum de crecimiento

Muchas marcas ofrecen productos que, según afirman, ayudarán a que nuestras pestañas luzcan más largas y densas en solo unos meses. Si bien muchos de estos productos no han sido aprobados por la Agencia Europea del Medicamento, las reseñas de los usuarios muy a menudo elogian estos productos como algo magnífico para sus pestañas.

 

-Pedir una receta médica

Si ninguno de estos trucos te funciona, puedes probar un serum de crecimiento de pestañas recetado por un médico colegiado. 

El único aprobado por la FDA (equivalente de la Agencia Europea del Medicamento para Estados Unidos) es el bimatoprost, una solución oftálmica cuyo nombre comercial es Latisse.

Este era originariamente un medicamento para el glaucoma, y de ahí la necesidad de una receta para poder acceder a él. Hay muchas personas que han referido un crecimiento increíble de sus pestañas gracias a su uso, pero aún así, hay que pensarse muy mucho si arriesgarse a sufrir alguno de los posibles efectos secundarios que pueden ocurrirnos utilizando esta solución, como irritación ocular, enrojecimiento de los ojos u oscurecimiento de la piel de los párpados. La buena noticia es que desaparecen gradualmente si dejamos de usar el Latisse, pero obviamente también dejarán de crecer nuestras pestañas. Sin embargo, un efecto secundario irreversible es el oscurecimiento del iris.

 

Hay que poner toda esta información en la balanza para poder evaluar realmente el riesgo y decidir si lo seguimos intentando con algún producto menos milagroso, más lento o con resultados menos espectaculares o nos exponemos a cambiar nuestro color de ojos… ¿merece tanto la pena? Quizá con cuidarlas, hidratarlas y mantenerlas sanas, consigamos que poco a poco, vayan apareciendo unas nuevas y fuertes pestañas que den una buena sombra a nuestros ojos.