Boca hacia arriba, boca hacia abajo, de lado izquierdo, de lado derecho y hasta haciendo la croqueta o el pino-puente. ¡Qué tediosas son esas noches en las que no nos podemos dormir! Porque una cosa es no tener sueño, pero tenerlo o estar cansado/a y no poderte dormir por que tu mente para en otros lares… ¡es una tortura china! Por no hablar de una cama que no es nuestra, hay quien duerme cual lirón, pero, a otras muchas personas les cuesta horrores conciliar el sueño en un entorno desconocido.

Si ahora mismo estás viviendo un momento de similar, sigue leyendo, quizá podemos ayudarte.

  • Deja el móvil y, sobre todo, olvídate de las redes sociales. Este sinfín de contenido y cotilleo hará que nuestra mente se despierte mucho más de lo que todavía está.
  • Suena a tópico, pero tomar un vaso de leche favorece al sueño. Quizá algo dulce date un capricho, todo sea por que el cuerpo se relaje. Si no quieres engordar ni un gramo, prueba con una infusión caliente, ¡sin cafeína!
  • La lectura favorece a la concentración y, tarde o temprano, el sueño te acabará venciendo. Para estar mirando las “musarañas” mejor ponte a leer.
  • Prueba a poner sonidos similares al de la lluvia caer. Se trata de sonidos de respuesta sensorial meridiana autónoma (ASMR), los cuales nos incitan al descanso y la relajación.
  • También puede ayudarte la respiración 4-7-8, es decir, inhala cuatro segundos, contiene durante 7 y exhala durante 8 segundos. Parece difícil pero no lo es y, además, te ayudará a mantener la concentración y la mente ocupada en solo una cosa.
  • Pon en práctica la Regla del 10-3-2-1-0 para dormir mejor.

A decir verdad, si tienes un buen seguro de hogar contratado, no creemos que pases noches sin dormir… ¡Estarás más que tranquil@!